martes, 19 de marzo de 2019

Una pieza de órgano en honor de San José

Durante el tiempo de Cuaresma está prescrito el silencio del órgano, como signo externo de la austeridad penitencial de estos días. Sin embargo, esta ausencia queda mitigada para las diversas solemnidad que se celebran dentro de este tiempo. Una de ellas es la de San José. En su honor, vamos a escuchar, vamos a escuchar un tiento, pieza característica del repertorio para órgano hispano, del compositor Francisco Correa de Arauxo, en concreto, el tiento de triple de séptimo tono, interpretado por el organista Luis Antonio González, en el órgano histórico de la iglesia de Santo Domingo de Daroca, construido por Bartolomé Sánchez en 1741. Sirva esta bella música para nuestra alabanza al santo patriarca.



lunes, 18 de marzo de 2019

Morales. Circumdederunt me

Escuchamos una de las piezas más impresionantes de la polifonía: el motete Circumdederunt me, de Cristóbal de Morales en el versión de Jordi Savall.


Circumdederunt me gemitus mortis,
dolores inferni circumdederunt me,
praeoccupaverunt me nimis laquei mortis; Domine, miserere.
Me envolvieron los gemidos de la muerte. Los dolores del infierno me rodearon, casi me atraparon los lazos de la muerte. Señor, ten piedad.

domingo, 17 de marzo de 2019

Kyrie Clemens Rector


Desde la época del abad Pedro el Venerable, que dispuso la celebración de la Transfiguración con rango litúrgico de solemnidad, se cantó en la Eucaristía el llamado Kyrie I ad libitum, que procede del tropo medieval Clemens Rector. Un tropo es un himno, cuya melodía era posteriormente despojada del texto, y se utilizaba, por ejemplo, para cantar el iubilus (el adorno musical de los aleluyas).

Este Kyrie fue compuesto en algún momento del siglo X. A partir de ese momento, comienza a aparecer en diversos manuscritos, alcanzando una notable difusión que induce a pensar en una cierta popularidad en los siglos XI y XII. Con esta obra queremos hoy invocar al Santísimo Salvador de los hombres, transfigurado ante los apóstoles en la presencia de Elías y Moisés. Para acompañar esta obra, podemos contemplar el tímpano de la Abadía de Moissac, fundada por Pedro el Venerable bajo la advocación del Señor Transfigurado.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Cristóbal de Morales. Emendemus in melius.

Recurrimos hoy a la polifonía renacentista hispana, para orar con uno de los responsorios penitenciales del comienzo de la Cuaresma: Emendemus in melius. Enmendémonos: es la exhortación central de esta oración, cuyo texto no procede de la Biblia, sino de la tradición litúrgica penitencial. Se trata de una urgente llamada a la penitencia, ante la incertidumbre de la muerte, que nos acecha. Esta vida sería, pues, el espacio concedido por Dios para que nos preparemos a nuestro encuentro con él. La obra de Morales es de una gran expresividad. Escuchamos la versión de la Capilla Príncipe de Viana, dirigida por Ángel Recasens, en un video con imágenes de Bartolomé Esteban Murillo.

)

Emendemus in melius,
Quae ignoranter peccavimus:
Ne subito praeoccupati die mortis,
Quaeramus spatium paenitentiae,
Et invenire non possimus.
Attende Domine et miserere,
Quia peccavimus tibi.


Hagamos enmienda a mejor, 
porque en nuestra ignorancia hemos pecado, 
para que no nos sorprenda el día de la muerte 
sin que podamos remediarlo. 
Atiéndenos, Señor, y ten piedad, 
porque contra Ti hemos pecado.

martes, 12 de marzo de 2019

Media vita

El primer Domingo de Cuaresma nos invita a orar con una de las piezas más conmovedoras del repertorio gregoriano: el responsorio Media Vita.La obra alcanzó una inmensa popularidad a lo largo de la Edad Media, una época difícil en la que la vida humana estuvo frecuentemente amenazada por grandes hambrunas, epidemias y conflictos de todo tipo. Ante esta contingencia, la oración dirige su invocación al Dios Santo, al Dios Fuerte, al Dios Inmortal. Este Trisagio, de origen oriental, es asumido en la oración, como invocación del Dios trascendente, que enjuga todo sufrimiento humano dándole esperanza en la Resurrección del Señor. Hemos escogido la versión grabada por los monjes del Monasterio de Santo Domingo de Silos. 


Media vita in morte sumus.
Quem quærimus adjutorem
nisi te, Domine?
Qui pro peccatis nostris juste irasceris

Sancte Deus, sancte fortis
Sancte misericors Salvator
Amaræ morti ne tradas nos

In te speraverunt patres nostri
Speraverunt et liberasti eos

Ad te clamaverunt patres nostri
Clamaverunt et non sunt confusi

Gloria Patri, et Filio
et Spiritui Sancto.


En la plenitud de la vida podemos morir ¿a qué salvador vamos a acudir sino es a ti, Señor? Justamente te enojas por nuestras culpas:

Santo Dios, Santo fuerte, Santo y misericordioso Salvador, no nos entregues a una amarga muerte. 

En ti esperaron nuestros padres; esperaron, y los salvaste. 

A ti clamaron nuestros Padres; clamaron, y no fueron confundidos. Santo. 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.