viernes, 31 de marzo de 2017

Responsorio Ecce vidimus eum

En el capítulo 53 del Profeta Isaías encontramos el texto de este responsorio del Oficio del Viernes Santo. Se trata de uno de los cantos del siervo doliente, una profecía que habla del siervo de Dios que tomará sobre sí la expiación del pecado que ha conducido a la destrucción de Israel, abriendo su esperanza a la salvación. El texto se aplica a la Pasión de nuestro Señor Jesucristo de forma muy apropiada. El responsorio está construido en el quinto modo, con saltos cromáticos de gran belleza. Escuchamos una interpretación del coro de monjes de San Pedro de Solesmes.


Ecce vidimus eum non habentem speciem, neque decorem : aspectus eius in eo non est : hic peccata nostra portavit et pro nobis dolens : ipse autem vulneratus est propter iniquitates nostras: cuius livore sanati sumus.
V/ Vere languores nostros ipse tulit et infirmitates nostras ipse portavit.

Le vimos sin hermosura ni esplendor; nada conserva de su aspecto; llevó sobre sí nuestros pecados, y por nosotros sufre; fue herido por nuestras iniquidades. * Por sus llagas fuimos curados.
Verdaderamente llevó sobre sí nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores. * Por sus llagas.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Introito Exaudi Deus

La Misa del miércoles cuarto de Cuaresma nos presenta a Jesús manifestándose como el Hijo de Dios, en quien viviremos si escuchamos su palabra. La liturgia comienza, sin embargo, suplicando al Señor que nos escuche él a nosotros. Efectivamente, necesitamos su ayuda, pues su gracia abre nuestros corazones y nos mueve a creer en él. El introito está construido en el modo quinto, lo que le da una musicalidad alegre y dinámica. Los adornos principales resaltan las palabras orationem y meam: mi oración; es decir, se pone de relieve la súplica.


Exaudi, Deus, orationem meam,
et ne despexeris deprecationem meam:
intende in me et exaudi me.

Escucha, Señor, mi oración, y no desprecias mi súplica. Hazme caso y escúchame.

martes, 28 de marzo de 2017

Cristóbal de Morales. Oración del Profeta Jeremias

Escuchamos un conmovedor texto, del Oficio de Tinieblas, compuesto por Cristóbal de Morales.



Incipit Oratio Jeremiae Prophetae

Recordare, Domine,
quid acciderit nobis:
intuere et respice
opprobrium nostrum.

Haereditas nostra versa est ad alienos,
domus nostrae ad extraneos.

Pupilli facti sumus absque patre,
matres nostrae quasi viduae.

Aquam nostram pecunia bibimus;
ligna nostra pretio comparavimus.

Cervicibus nostris minabamur,
lassis non dabatur requies.

Jerusalem Jerusalem,
convertere ad Dominum Deum tuum.




Comienzo de la Oración de Jeremías Profeta.
Recuerda, Señor,
 lo que nos ha pasado;
mira y fíjate en nuestras afrentas.

Nuestra heredad
ha pasado a los bárbaros;
nuestra casa, a extranjeros;

hemos quedado huérfanos de padre
y nuestras madres han quedado viudas.

Tenemos que comprar el agua que bebemos y pagar la leña que nos llevamos.
Nos empujan con un yugo al cuello,
nos fatigan sin darnos descanso.

Jerusalén, Jerusalén,
conviértete al señor tu Dios.

lunes, 27 de marzo de 2017

Cancionero de Segovia. Christus factus est.

El Cancionero de la Catedral de Segovia es un manuscrito que contiene música renacentista de finales del siglo XV y principios del siglo XVI. Se trata de un amplio repertorio de obras de compositores españoles, franceses y franco-flamencos principalmente. De este Cancionero vamos a escuchar un motete basado en el responsorio Christe factus est, que me ha parecido de una belleza conmovedora.


Christus factus est pro nobis oboediens usque ad mortem, mortem autem crucis.

Propter quod et exaltivit illum Deum, et dedit illi nomen super omne nomen.

Kyrie eleyson, Christe eleyson, Kyrie eleyson.

Qui passurus advenisti propter nos

Domine, miserere, Christus Dominus.
Factus est obediens usque ad mortem.

Qui expansis in cruce manibus,
transisti omnia ad te secula.

Domine miserere, Christus Dominus.
Factus est obediens usque ad mortem.

Qui prophetice promisisti ero mors tua,
o mors.

Domine miserere, Christus Dominus
factus est obediens usque ad mortem.

Kyrie eleyson, Domine miserere
Christe eleyson, Christus Dominus.
Kyrie eleyson.

Factus est obediens usque ad mortem,
mortem autem crucis.
Cristo se hizo obediente por nosotros
hasta la muerte y muerte de cruz.

Por lo cual Dios también lo exaltó 
y le dio un nombre sobre todo nombre.


Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Quien vino a sufrir por nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Se hizo obediente por nosotros
hasta la muerte y muerte de cruz.
Extendió sus manos sobre la Cruz, e hiciste pasar a todos los tiempos hacia ti.
Señor, ten piedad, Cristo, ten piedad. Se hizo obediente por nosotros hasta la muerte.
Tú que proféticamente prometiste: Muerte, yo seré tu muerte. Señor, ten piedad, tú que te hiciste obediente por nosotros.

Señor, ten piedad, Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, Señor, ten piedad.

Se hizo obediente por nosotros hasta la muerte, y una muerte de cruz

sábado, 25 de marzo de 2017

Francisco Guerrero. Ave Maria

En honor de Santa María, la Virgen, escuchamos hoy el motete que sobre el Ave Maria compuso Francisco Guerrero. Destaca este autor por la variedad de emociones que fue capaz de poner en su música, desde el recogimiento místico a la exaltación, desde la mayor alegría a al desesperación.

viernes, 24 de marzo de 2017

Canto ambrosiano. O Cruz Benedicta

La liturgia ambrosiana es la celebrada por la Iglesia de Milán desde la antigüedad. Debe su nombre a san Ambrosio de Milán, el célebre obispo y padre de la iglesia milanesa en el siglo cuarto. Ha convivido junto a la liturgia romana hasta nuestros días, y no sólo consta de oraciones y celebraciones propias, sino también de una propia tradición musical: el llamado canto ambrosiano. Precisamente de esta tradición musical, vamos a escuchar este viernes de cuaresma la antífona O Crux Benedicta.


O Crux benedicta,  quae sola fuisti digna, portare Regem coelorum et Dominum. Alleluia.
Oh Cruz bendita, sola tú fuiste digna de llevar sobre ti al Rey y Señor del Cielo. Aleluya.

jueves, 23 de marzo de 2017

Cristóbal de Morales. Lamentabatur Jacob.

Este motete que hoy traemos a la consideración orante está considerado como una de las más bellas composiciones musicales de todo el Renacimiento. Cristóbal de Morales lo compuso hacia 1543, sobre el noveno responsorio de la liturgia de Maitines del Tercer Domingo de Cuaresma, cuyo texto está tomado del lamento de Jacob por la pérdida de su hijo Benjamín, obligado a permanecer en Egipto por su hermano José, tal como relata el Libro del Génesis. Según se sabe, la composición de Morales se cantaba como Ofertorio en la liturgia papal de este tercer domingo de Cuaresma. La obra es, sencillamente, sublime: expresa el llanto de un anciano, que ha perdido a sus dos hijos más pequeños, el llanto dolorido del hombre en su ocaso a quien el dolor embarga, el llanto de quien ve extinguidos sus deseos, y que suplica ante Dios ayuda.


Lamentabatur Jacob de duobus filius suis dicens: Heu me, dolens sum ego de Joseph perdito et tristis nimis de Benjamin, ducto pro alimonis.
Precor caelestem regem ut me dolentem nimium faciat eos cernere.
Prosternens se Jacob, vehementer lacrimis pronus in terram, et adoran ait:
Precor caelestem regem ut me dolentem nimium faciat eos cernere.
Se lamentaba Jacob por su dos hijos, diciendo: Ay de mí, sufro por mi José, perdido, y triste está mi alma por Benjamín, llevado por extranjeros.
Le pido al rey de cielo que me permita, en mi dolor, volverlos a ver.
José se postré en tierra, y llorando vehementemente, oró así:
Le pido al rey de cielo que me permita, en mi dolor, volverlos a ver.