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viernes, 19 de abril de 2019

Lamentaciones mozárabes. Lección 1 del Viernes Santo

El Evangelio nos lleva hoy a lamentarnos, con Jesús, de la suerte de Jerusalén. Por eso, escuchamos la primera de las lamentaciones que se cantan en la liturgia del Viernes Santo, en la versión mozárabe de los monjes de Silos.



De lamentatióne Ieremíæ prophétæ.
HETH. Cogitávit Dóminus dissipáre murum fíliæ Sion:
teténdit funículum suum, et non avértit manum suam a
perditióne: luxítque antemurále, et murus páriter dissipátus est.
TETH. Defíxæ sunt in terra portæ eius: pérdidit, et contrívit
vectes eius: regem eius et príncipes eius in géntibus:
non est lex, et prophétæ eius non invenérunt visiónem
a Dómino.
IOD. Sedérunt in terra, conticuérunt, senes fíliæ Sion:
conspersérunt cínere cápita sua, accíncti sunt cilíciis,
abiecérunt in terram cápita sua vírgines Ierúsalem.
CAPH. Defecérunt præ lácrimis óculi mei, conturbáta sunt
víscera mea: effúsum est in terra iecur meum super
contritióne fíliæ pópuli mei, cum defíceret párvulus et
lactens in platéis óppidi. Ierúsalem, Ierúsalem, convértere
ad Dóminum Deum tuum.



Lamentaciones del Profeta Jeremias
Heth. El Señor determinó arrasar las murallas de Sión: tendió la plomada y no retiró la mano que derribaba; muros y baluartes se lamentaban al desmoronarse juntos.

Teth. Derribó por tierra las puertas, rompió los cerrojos. Rey y príncipes estaban entre los gentiles. No había ley. Y los profetas ya no recibían visiones del Señor.


Yod. Los ancianos de Sión se sientan en el suelo silenciosos, se echan polvo en la cabeza y se visten de sayal; las doncellas de Jerusalén humillan hasta el polvo la cabeza.

Caph. Se consumen en lágrimas mis ojos, de amargura mis entrañas; se derrama por tierra mi hiel, por la ruina de la capital de mi pueblo; muchachos y niños desfallecen por las calles de la ciudad.

¡Jerusalén, Jerusalén, conviértete al Señor, tu Dios!

martes, 9 de abril de 2019

Victoria. Astiterunt reges.

El Responsorio a la séptima lectura del Oficio de Maitines del Sábado Santo se títula Astiterunt reges, se alzaron los reyes de la tierra.. El texto procede de los dos primeros versículos del salmo 2, un salmo que habla de la sublevación de los gentiles contra el Mesías, es decir, contra el rey de Israel. Este texto se aplica a Jesús Crucificado, el verdadero rey de Israel contra el que se alza el poder del mal, que terminará por ser derrotado en la Resurrección. La música compuesta por Victoria para este responsorio es solemne dentro de su dramatismo. Lo escuchamos en la versión del grupo The Sixteen, dirigido por Harry Christophers.



Astiterunt reges terrae,
et principes convenerunt in unum,
adversus Dominum,
et adversus Christum eius.
Quare fremuerunt gentes,
et populi meditati sunt inania?

Adversus Dominum,
et adversus Christum eius.


Se alzaron los reyes de la tierra
y se aliaron con los príncipes 
contra el Señor
y contra su Cristo.
¿Por qué se indignan las naciones
y los pueblos preparan
vanos proyectos?
Contra el Señor
y contra su Cristo.

sábado, 22 de abril de 2017

Regina coeli KV, 108 de Mozart

Este Sábado de la Octava de Pascua compartimos musicalmente con María el gozo por la Resurrección del Señor. Para ello, dejamos la tradición gregoriana, para escoger a un autor de finales del setecientos: el genial Mozart. El maestro salzburgués compuso tres obras sobre este texto, que llevan los números de su catálogo 108, 127 y 276. Hoy, vamos a escuchar el primero de ellos, el KV. 108. Su primer movimiento es una pieza especialmente festiva, está construido sobre el gozoso texto Regina coeli, laetare, aleluia, es decir, Reina del cielo, alégrate, aleluya. La segunda parte, para soprano y en un ritmo más lento, comenta la frase: Quia quem meruisti portare, aleluia; resurrexit sicut dixit, aleluia, es decir, porque quien mereciste llevar, aleluya, resucitó, aleluya. Llama la atención especialmente el adorno que hace sobre la palabra Meruisti. La tercera parte, también para soprano, se construye sobre la frase Ora pro nobis Deum, aleluia, es decir, ruega por nosotros, aleluya. La cuarta parte, de nuevo en tono muy festivo, es un Aleluya con el que se cierra la obra, alterna la voz de la soprano con la intervención del coro.


jueves, 20 de abril de 2017

Antífona Cum esset sero

Para el Jueves de la Octava de Pascua nos propone la liturgia un fragmento del Evangelio de san Lucas, en el que se nos narra la aparición de Jesús al grupo de los discípulos. El mensaje de Jesús resucitado coincide con el que san Juan nos transmite en su Evangelio: Pax Vobis, que la paz esté con vosotros. No simplemente se trata del usual saludo judío, sino de un profundo deseo de paz en Dios, que el Señor resucitado nos transmite: la constatación de la paz que brota de su victoria sobre el pecado y sobre la muerte.

Una antífona gregoriana recoge este saludo: Cum esset sero, es decir, el primer día de la semana. Se trata de una antífona del modo primero, de melodía y ritmo muy solemne, que solo tiene un adorno musical en el comentario al saludo Pax vobis. Lo volvemos a escuchar en la versión de los mismos monjes que lo rezaron ayer, en su disco Pax Vobis. Junto a la antífona, el canto del Magnificat nos sirve también de acción de gracias en este nuevo día de la Octava de Pascua.

martes, 18 de abril de 2017

Victimae paschali laudes

La liturgia del Martes de Pascua nos presenta a María Magdalena, ante la que se aparece el Señor resucitado. Esto nos da pie para referirnos a la secuencia Victimae paschali laudes, que canta la Liturgia latina durante la Octava de Pascua, y cuyo texto parte de este acontecimiento central de los testimonios pascuales. Las secuencias eran himnos, que se cantaban antes del Evangelio del día, y que comentaban poéticamente el misterio celebrado en la liturgia.

La secuencia de Pascua  se atribuye a Wipo de Burgundia, monje del siglo XI que fue capellán de Conrado II, pero también se ha adjudicado a Notker Balbulus, Roberto II de Francia y Adán de San Víctor. Diversas composiciones musicales se han preparado a lo largo del tiempo para el texto: hay composiciones renacentistas y barrocas, por ejemplo, de Busnois, Josquin, Lasso, Willaert, Hans Buchner, Palestrina, Byrd, Perosi y Fernando de las Infantas. Existen también algunos himnos luteranos derivados del Victimae Paschali Laudes, como Christ ist erstanden o Christ lag in Todesbanden.

Vamos a escuchar una versión muy festiva con introducción y acompañamiento del gran órgano de Notre Dame de Paris, interpretado por Philippe Lefebvre.



Victimae paschali laudes
immolent Christiani.

Agnus redemit oves:
Christus innocens Patri
reconciliavit peccatores.

Mors et vita duello
conflixere mirando:
dux vitae mortuus,
regnat vivus.

Dic nobis Maria,
quid vidisti in via?
Sepulcrum Christi viventis,
et gloriam vidi resurgentis:

Angelicos testes,
sudarium, et vestes.
Surrexit Christus spes mea:
praecedet suos in Galilaeam.

Scimus Christum surrexisse
a mortuis vere:
Tu nobis, victor Rex, miserere.




A la Víctima pascual 
ofrezcan alabanzas los cristianos.

El Cordero redimió a las ovejas: 
Cristo inocente 
reconcilió a los pecadores con el Padre.

La muerte y la Vida se enfrentaron 
en lucha singular. 
El dueño de la Vida, que había muerto, 
reina vivo.

Dinos, María, qué has visto en el camino? Vi el sepulcro de Cristo viviente 
y la gloria del que resucitó, 

a unos ángeles,
el sudario y los vestidos.
Resucitó Cristo, mi esperanza; 
precederá en Galilea a los suyos 

Sabemos que Cristo verdaderamente resucitó de entre los muertos.
Tú, Rey victorioso, ten piedad

domingo, 9 de abril de 2017

Gloria, laus et honor tibi sit

El himno Gloria, laus et honor se canta en la procesión de los Ramos. Se trata de un himno compuesto por Teodulfo de Orleans, un hispano escapado de la ruina del reino visigodo en el siglo VIII, que como tantos otros se refugió en el reino de los francos. Se trata de un himno de ritmo alegre, que desde entonces ha venido acompañando la procesión de este día. Es una alabanza al Señor que, victorioso, viene a reinar entre nosotros.


Gloria, laus et honor tibi sit,
Rex Christe, Redemptor:
Cui puerile decus prompsit
Hosanna pium.

Israel es tu Rex,
Davidis et inclyta proles:
Nomine qui in Domini,
Rex benedicte, venis.

Coetus in excelsis
te laudat caelicus omnis,
Et mortalis homo,
et cuncta creata simul.

Plebs Hebraea tibi
cum palmis obvia venit: 
cum prece, voto, hymnis,
adsumus ecce tibi.

Hi tibi passuro
solvebant munia laudis:
Nos tibi regnanti
pangimus ecce melos

Hi placuere tibi,
placeat devotio nostra:
Rex bone, Rex clemens,
cui bona cuncta placent.


Gloria, alabanza y honor te sean dados, Rey Cristo Redentor, a quien el esplendor de los niños aclamó: ¡Salud al piadoso!

Tú eres el Rey de Israel y descendiente ilustre de David, el Rey bendito; Tú vienes en nombre del Señor.


Toda la corte celestial te alaba en las alturas y también, en unión de todo lo creado, te alaba el hombre mortal.


El pueblo hebreo te sale a recibir con palmas. Nosotros venimos en tu presencia con plegarias, votos e himnos.

Aquellos te tributaban alabanzas cuando ibas a padecer; y ahora nosotros te cantamos dulces melodías, a Ti que eres el Rey.

Aquellos te agradaron; que también nuestra entrega te agrade: Rey benigno, Rey piadoso, a quien todo lo bueno agrada.

viernes, 7 de abril de 2017

Victoria. Astiterunt reges.

El Responsorio a la séptima lectura del Oficio de Maitines del Sábado Santo se títula Astiterunt reges, se alzaron los reyes de la tierra.. El texto procede de los dos primeros versículos del salmo 2, un salmo que habla de la sublevación de los gentiles contra el Mesías, es decir, contra el rey de Israel. Este texto se aplica a Jesús Crucificado, el verdadero rey de Israel contra el que se alza el poder del mal, que terminará por ser derrotado en la Resurrección. La música compuesta por Victoria para este responsorio es solemne dentro de su dramatismo. Lo escuchamos en la versión del grupo The Sixteen, dirigido por Harry Christophers.



Astiterunt reges terrae,
et principes convenerunt in unum,
adversus Dominum,
et adversus Christum eius.
Quare fremuerunt gentes,
et populi meditati sunt inania?

Adversus Dominum,
et adversus Christum eius.


Se alzaron los reyes de la tierra
y se aliaron con los príncipes 
contra el Señor
y contra su Cristo.
¿Por qué se indignan las naciones
y los pueblos preparan
vanos proyectos?
Contra el Señor
y contra su Cristo.

martes, 28 de marzo de 2017

Cristóbal de Morales. Oración del Profeta Jeremias

Escuchamos un conmovedor texto, del Oficio de Tinieblas, compuesto por Cristóbal de Morales.



Incipit Oratio Jeremiae Prophetae

Recordare, Domine,
quid acciderit nobis:
intuere et respice
opprobrium nostrum.

Haereditas nostra versa est ad alienos,
domus nostrae ad extraneos.

Pupilli facti sumus absque patre,
matres nostrae quasi viduae.

Aquam nostram pecunia bibimus;
ligna nostra pretio comparavimus.

Cervicibus nostris minabamur,
lassis non dabatur requies.

Jerusalem Jerusalem,
convertere ad Dominum Deum tuum.




Comienzo de la Oración de Jeremías Profeta.
Recuerda, Señor,
 lo que nos ha pasado;
mira y fíjate en nuestras afrentas.

Nuestra heredad
ha pasado a los bárbaros;
nuestra casa, a extranjeros;

hemos quedado huérfanos de padre
y nuestras madres han quedado viudas.

Tenemos que comprar el agua que bebemos y pagar la leña que nos llevamos.
Nos empujan con un yugo al cuello,
nos fatigan sin darnos descanso.

Jerusalén, Jerusalén,
conviértete al señor tu Dios.

jueves, 29 de octubre de 2015

Lamentaciones mozárabes. Lección 1 del Viernes Santo

El Evangelio nos lleva hoy a lamentarnos, con Jesús, de la suerte de Jerusalén. Por eso, escuchamos la primera de las lamentaciones que se cantan en la liturgia del Viernes Santo, en la versión mozárabe de los monjes de Silos.



De lamentatióne Ieremíæ prophétæ.
HETH. Cogitávit Dóminus dissipáre murum fíliæ Sion:
teténdit funículum suum, et non avértit manum suam a
perditióne: luxítque antemurále, et murus páriter dissipátus est.
TETH. Defíxæ sunt in terra portæ eius: pérdidit, et contrívit
vectes eius: regem eius et príncipes eius in géntibus:
non est lex, et prophétæ eius non invenérunt visiónem
a Dómino.
IOD. Sedérunt in terra, conticuérunt, senes fíliæ Sion:
conspersérunt cínere cápita sua, accíncti sunt cilíciis,
abiecérunt in terram cápita sua vírgines Ierúsalem.
CAPH. Defecérunt præ lácrimis óculi mei, conturbáta sunt
víscera mea: effúsum est in terra iecur meum super
contritióne fíliæ pópuli mei, cum defíceret párvulus et
lactens in platéis óppidi. Ierúsalem, Ierúsalem, convértere
ad Dóminum Deum tuum.



Lamentaciones del Profeta Jeremias
Heth. El Señor determinó arrasar las murallas de Sión: tendió la plomada y no retiró la mano que derribaba; muros y baluartes se lamentaban al desmoronarse juntos.

Teth. Derribó por tierra las puertas, rompió los cerrojos. Rey y príncipes estaban entre los gentiles. No había ley. Y los profetas ya no recibían visiones del Señor.


Yod. Los ancianos de Sión se sientan en el suelo silenciosos, se echan polvo en la cabeza y se visten de sayal; las doncellas de Jerusalén humillan hasta el polvo la cabeza.

Caph. Se consumen en lágrimas mis ojos, de amargura mis entrañas; se derrama por tierra mi hiel, por la ruina de la capital de mi pueblo; muchachos y niños desfallecen por las calles de la ciudad.

¡Jerusalén, Jerusalén, conviértete al Señor, tu Dios!

domingo, 29 de marzo de 2015

Gloria, laus et honor tibi sit

El himno Gloria, laus et honor se canta en la procesión de los Ramos. Se trata de un himno compuesto por Teodulfo de Orleans, un hispano escapado de la ruina del reino visigodo en el siglo VIII, que como tantos otros se refugió en el reino de los francos. Se trata de un himno de ritmo alegre, que desde entonces ha venido acompañando la procesión de este día. Es una alabanza al Señor que, victorioso, viene a reinar entre nosotros.


Gloria, laus et honor tibi sit,
Rex Christe, Redemptor:
Cui puerile decus prompsit
Hosanna pium.

Israel es tu Rex,
Davidis et inclyta proles:
Nomine qui in Domini,
Rex benedicte, venis.

Coetus in excelsis
te laudat caelicus omnis,
Et mortalis homo,
et cuncta creata simul.

Plebs Hebraea tibi
cum palmis obvia venit: 
cum prece, voto, hymnis,
adsumus ecce tibi.

Hi tibi passuro
solvebant munia laudis:
Nos tibi regnanti
pangimus ecce melos

Hi placuere tibi,
placeat devotio nostra:
Rex bone, Rex clemens,
cui bona cuncta placent.


Gloria, alabanza y honor te sean dados, Rey Cristo Redentor, a quien el esplendor de los niños aclamó: ¡Salud al piadoso!

Tú eres el Rey de Israel y descendiente ilustre de David, el Rey bendito; Tú vienes en nombre del Señor.


Toda la corte celestial te alaba en las alturas y también, en unión de todo lo creado, te alaba el hombre mortal.


El pueblo hebreo te sale a recibir con palmas. Nosotros venimos en tu presencia con plegarias, votos e himnos.

Aquellos te tributaban alabanzas cuando ibas a padecer; y ahora nosotros te cantamos dulces melodías, a Ti que eres el Rey.

Aquellos te agradaron; que también nuestra entrega te agrade: Rey benigno, Rey piadoso, a quien todo lo bueno agrada.

viernes, 27 de marzo de 2015

Victoria. Recessit pastor noster

El quinto viernes de Cuaresma se denomina Viernes de Dolores. Contemplamos hoy orantes el misterio de Cristo crucificado, el pastor y nuestra fuente de agua viva, a cuyo tránsito se oscureció el sol. Esta palabras están tomadas del responsorio para la cuarta lectura del Oficio de Tinieblas, Recessit pastor noster, y para él compuso Victoria una música serena y de una mesurada tristeza. Lo escuchamos en la versión de The Sixteen, dirigidos por Harry Christophers.



Recessit pastor noster,
fons aquae vivae,
ad cuius transitum
sol obscuratus est:
Nam et ille captus est,
qui captivum tenebat
primum hominem:
hodie portas mortis
et seras pariter
Salvator noster disrupit.
Destruxit quidem claustra inferni,
et subvertit potentias diaboli.
Nam et ille captus est,
qui captivum tenebat
primum hominem:
hodie portas mortis
et seras pariter
Salvator noster disrupit.

Se ha alejado nuestro pastor,
fuente de agua viva,
a cuyo tránsito
se oscureció el sol.
Y ahora está cautivo
quien cautivo tuvo
al primer hombre:
hoy ha roto nuestro Salvador a la vez
las puertas y cerrojos de la muerte.

Ciertamente ha destruido
las cadenas del infierno 
y ha aniquilado el poder del demonio.
Y ahora está cautivo
quien cautivo tuvo
al primer hombre:
hoy ha roto nuestro Salvador a la vez
las puertas y cerrojos de la muerte.

martes, 1 de abril de 2014

Cristóbal de Morales. Oración del Profeta Jeremias

El año pasado escuchábamos la Oración del Profeta Jeremias, en la versión mozárabe que cantaban los monjes de Santo Domingo de Silos. Hoy vamos a escuchar este mismo conmovedor texto, del Oficio de Tinieblas del autor al que estamos dedicando este año más atención: Cristóbal de Morales.



Incipit Oratio Jeremiae Prophetae

Recordare, Domine,
quid acciderit nobis:
intuere et respice
opprobrium nostrum.

Haereditas nostra versa est ad alienos,
domus nostrae ad extraneos.

Pupilli facti sumus absque patre,
matres nostrae quasi viduae.

Aquam nostram pecunia bibimus;
ligna nostra pretio comparavimus.

Cervicibus nostris minabamur,
lassis non dabatur requies.

Jerusalem Jerusalem,
convertere ad Dominum Deum tuum.




Comienzo de la Oración de Jeremías Profeta.
Recuerda, Señor,
 lo que nos ha pasado;
mira y fíjate en nuestras afrentas.

Nuestra heredad
ha pasado a los bárbaros;
nuestra casa, a extranjeros;

hemos quedado huérfanos de padre
y nuestras madres han quedado viudas.

Tenemos que comprar el agua que bebemos y pagar la leña que nos llevamos.
Nos empujan con un yugo al cuello,
nos fatigan sin darnos descanso.

Jerusalén, Jerusalén,
conviértete al señor tu Dios.

viernes, 28 de junio de 2013

Iam Christus astra ascenderat, Robert Parsons

Robert Parsons (ca. 1535 -1571) fue un compositor inglés. Aunque se sabe poco sobre su vida, es probable que en su juventud fuese un niño de coro, ya que hasta 1561 fue asistente de Richard Bower, Maestro de los Niños Cantores de la Capilla Real.

Parsons fue nombrado caballero de la Capilla Real el 17 de octubre 1563. Su trabajo consistió en una serie de composiciones vocales sagradas y seculares, entre ellos su Ave Maria, así como algunas piezas instrumentales. Se cree que murió en enero de 1571/2 cuando cayó en el río Trent, que se había desbordado, donde se ahogó. Fué profesor de de la catedral de  Lincoln, y fue de gran influencia en William Byrd quien le sucedió como caballero de la Capilla Real.

Escuchamos la obra Solemnis urgebat dies correspondiente al oficio de maitines del día de Pentecostés. En esta obra, Parsons sigue la tradición polifónica inglesa y, al igual que Tallis o Sheppard, alterna los fragmentos polifónicos con otros de canto llano.

La interpretación es la del conjunto The Cardinall’s Musick, dirigido por Andrew Carwood.


Iam Christus astra ascenderat,
Regressus unde venerat,
Promisso Patris munere
Sanctum daturus Spiritum.

Solemnis urgebat dies
Quo mystico septemplici
Orbis volutus septies
Signat beata tempora.

Dum hora cunctis tertia
Repente mundus intonat,
Orantibus apostolis,
Deum venisse nuntiat.

De Patris ergo lumine
Decorus ignis almus est,
Quo fida Christi pectora
Calore verbi compleat.

Dudum sacrata pectora
Tua replesti gratia,
Dimitte nunc peccamina
Et da quieta tempora.

Sit laus Patri cum Filio,
Sancto simul Paraclito,
Nobisque mittat Filius
Carisma Sancti Spiritus. Amen.

sábado, 6 de abril de 2013

Victoria. O decus apostolicum

Durante este tiempo de Cuaresma hemos propuesto como audición musical el monumental Oficio de Tinieblas de Tomás Luis de Victoria. Pero la obra del célebre compositor hispano no se reduce al tono trágico, sino que también acertó a dar con un tono gozoso sin dejar su tónica meditativa. Tal es el caso de un motete que se acomoda magníficamente a la liturgia de este Segundo Domingo de Pascua, el Domingo in Albis, en el que se lee el Evangelio de la duda de Santo Tomás: O decus apostolicum, es decir, oh esplendor de los apóstoles. Se trata de una plegaria a Cristo, luz de los apóstoles, que se manifestó al incrédulo santo Tomás para nuestra salvación. Lo escuchamos en la interpretación del coro de la Universidad de Málaga. Es, a mi entender, una magnífica oración para este domingo.



O Decus Apostolicum 
Christe Redemptor gentium, 
quem Thomas apostolus 
tactis cicatricibus, 
Deum cognovit Dominum 
gregem tuum protege 
quem redemisti sanguine. 
Alleluia.





Oh, esplendor de los Apóstoles, 
Cristo, Redentor de los pueblos, 
a quien el apóstol Tomás 
habiendo palpado las cicatrices 
reconoció como el Señor Dios, 
protege a tu pueblo 
al que redimiste con tu sangre. 
Aleluya.

Regina coeli KV, 108 de Mozart

Este Sábado de la Octava de Pascua compartimos musicalmente con María el gozo por la Resurrección del Señor. Para ello, dejamos la tradición gregoriana, para escoger a un autor de finales del setecientos: el genial Mozart. El maestro salzburgués compuso tres obras sobre este texto, que llevan los números de su catálogo 108, 127 y 276. Hoy, vamos a escuchar el primero de ellos, el KV. 108. Su primer movimiento es una pieza especialmente festiva, está construido sobre el gozoso texto Regina coeli, laetare, aleluia, es decir, Reina del cielo, alégrate, aleluya.


La segunda parte, para soprano y en un ritmo más lento, comenta la frase: Quia quem meruisti portare, aleluia; resurrexit sicut dixit, aleluia, es decir, porque quien mereciste llevar, aleluya, resucitó, aleluya. Llama la atención especialmente el adorno que hace sobre la palabra Meruisti.


La tercera parte, también para soprano, se construye sobre la frase Ora pro nobis Deum, aleluia, es decir, ruega por nosotros, aleluya.


La cuarta parte, de nuevo en tono muy festivo, es un Aleluya con el que se cierra la obra, alterna la voz de la soprano con la intervención del coro.


jueves, 4 de abril de 2013

Antífona Cum esset sero

Para el Jueves de la Octava de Pascua nos propone la liturgia un fragmento del Evangelio de san Lucas, en el que se nos narra la aparición de Jesús al grupo de los discípulos. El mensaje de Jesús resucitado coincide con el que san Juan nos transmite en su Evangelio: Pax Vobis, que la paz esté con vosotros. No simplemente se trata del usual saludo judío, sino de un profundo deseo de paz en Dios, que el Señor resucitado nos transmite: la constatación de la paz que brota de su victoria sobre el pecado y sobre la muerte.

Una antífona gregoriana recoge este saludo: Cum esset sero, es decir, el primer día de la semana. Se trata de una antífona del modo primero, de melodía y ritmo muy solemne, que solo tiene un adorno musical en el comentario al saludo Pax vobis. Lo volvemos a escuchar en la versión de los mismos monjes que lo rezaron ayer, en su disco Pax Vobis. Junto a la antífona, el canto del Magnificat nos sirve también de acción de gracias en este nuevo día de la Octava de Pascua.


martes, 2 de abril de 2013

Victimae paschali laudes

La liturgia del Martes de Pascua nos presenta a María Magdalena, ante la que se aparece el Señor resucitado. Esto nos da pie para referirnos a la secuencia Victimae paschali laudes, que canta la Liturgia latina durante la Octava de Pascua, y cuyo texto parte de este acontecimiento central de los testimonios pascuales. Las secuencias eran himnos, que se cantaban antes del Evangelio del día, y que comentaban poéticamente el misterio celebrado en la liturgia.

La secuencia de Pascua  se atribuye a Wipo de Burgundia, monje del siglo XI que fue capellán de Conrado II, pero también se ha adjudicado a Notker Balbulus, Roberto II de Francia y Adán de San Víctor.

Diversas composiciones musicales se han preparado a lo largo del tiempo para el texto: hay composiciones renacentistas y barrocas, por ejemplo, de Busnois, Josquin, Lasso, Willaert, Hans Buchner, Palestrina, Byrd, Perosi y Fernando de las Infantas. Existen también algunos himnos luteranos derivados del Victimae Paschali Laudes, como Christ ist erstanden o Christ lag in Todesbanden.

Vamos a escuchar la versión original gregoriana, en un video que nos muestra también hermosas imágenes de los mosaicos de la Basílica de San Marcos de Venecia.



Victimae paschali laudes
immolent Christiani.

Agnus redemit oves:
Christus innocens Patri
reconciliavit peccatores.

Mors et vita duello
conflixere mirando:
dux vitae mortuus,
regnat vivus.

Dic nobis Maria,
quid vidisti in via?
Sepulcrum Christi viventis,
et gloriam vidi resurgentis:

Angelicos testes,
sudarium, et vestes.
Surrexit Christus spes mea:
praecedet suos in Galilaeam.

Scimus Christum surrexisse
a mortuis vere:
Tu nobis, victor Rex, miserere.




A la Víctima pascual 
ofrezcan alabanzas los cristianos.

El Cordero redimió a las ovejas: 
Cristo inocente 
reconcilió a los pecadores con el Padre.

La muerte y la Vida se enfrentaron 
en lucha singular. 
El dueño de la Vida, que había muerto, 
reina vivo.

Dinos, María, qué has visto en el camino? Vi el sepulcro de Cristo viviente 
y la gloria del que resucitó, 

a unos ángeles,
el sudario y los vestidos.
Resucitó Cristo, mi esperanza; 
precederá en Galilea a los suyos 

Sabemos que Cristo verdaderamente resucitó de entre los muertos.
Tú, Rey victorioso, ten piedad

lunes, 1 de abril de 2013

Sinfonía del Oratorio de Pascua de Bach

Nuestro Oratorio Monástico se alegra hoy de poder escuchar un oratorio que compuso uno de los más grandes compositores musicales de la historia: el Oratorio de Pascua, número 249 de su catálogo BWV, de Juan Sebastian Bach. Vamos a escuchar la introducción orquestal, una sinfonía muy festiva, con timbales y trompetas, ornamentado una elaborada composición sobre cuerdas e instrumentos de viento. Bach se propuso, y lo consiguió, expresar musicalmente el gozo de la creación por la Resurrección del Señor. Hemos escogido la magistral interpretación de Philippe Herrewege al frente del Collegium Vocale de Gante.

Cristo ha resucitado, alegrémonos y gocemos en él.


domingo, 31 de marzo de 2013

Aleluya. El Mesías. Haendel.

Cuando Jorge Federico Haendel compuso su oratorio El Mesías, no podía esperar que uno de sus framentos, el célebre Aleluya, pasase a ser una de las melodías más populares de la historia de la música. Hoy nos sirve, precisamente, para expresar el gozo de la Creación ante la Resurrección del Señor. Feliz y Santa Pascua.