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jueves, 23 de mayo de 2019
jueves, 23 de noviembre de 2017
viernes, 3 de noviembre de 2017
Mozart. Kyrie KV 89
Escuchamos hoy una de las primeras obras de Mozart, su Kyrie KV 89, compuesto probablemente en Roma en torno a 1770, en la interpretación del Coro Arnold Schoenberg, dirigido por Nikolaus Harnoncourt.
jueves, 2 de noviembre de 2017
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 1 - Introito y Kyrie
En junio de 1791, Mozart ofreció en Viena uno de sus últimos conciertos públicos; tocó el Concierto para piano n.º 27 (KV 595). Su último hijo, Franz Xaver Wolfgang, nació el 26 de julio. Días antes en su casa se presentó un desconocido, vestido de negro, que rehusó identificarse y encargó a Mozart la composición de un réquiem. Le dio un adelanto y quedaron en que regresaría en un mes. Pero el compositor fue llamado desde Praga para escribir la ópera La clemencia de Tito, para festejar la coronación de Leopoldo II.
Cuando subía con su esposa al carruaje que los llevaría a esa ciudad, el desconocido se presentó otra vez, preguntando por su encargo. Esto sobrecogió al compositor. Más tarde se supo que aquel sombrío personaje (al parecer, llamado Franz Anton Leitgeb) era un enviado del conde Franz von Walsegg, músico aficionado cuya esposa había fallecido. El viudo deseaba que Mozart compusiese la misa de réquiem para los funerales de su mujer, pero quería hacer creer a los demás que la obra era suya y por eso permanecía en el anonimato.
Según la leyenda, Mozart, obsesionado con la idea de la muerte desde la de su padre, debilitado por la fatiga y la enfermedad, muy sensible a lo sobrenatural por una supuesta vinculación con la francmasonería en esa época de su vida e impresionado por el aspecto del enviado, terminó por creer que este era un mensajero del destino y que el réquiem que iba a componer sería para su propio funeral.
Escuchamos el Introito Requiem y el Kyrie, en la interpretación de la Orquesta de los Campos Elíseos, con el Colegio Vocal de la Capilla Real, dirigidos por Philippe Herrewege.
miércoles, 17 de mayo de 2017
Mozart. Ave verum corpus
En la memoria de san Pascual Bailón, cuya devoción a la Sagrada Eucaristía le hizo célebre, escuchamos el motete Ave verum corpus, en la versión de Mozart, interpretada por el Coro del King's College.
Ave verum corpus, natum
De Maria Virgine, Vere passum, immolatum In cruce pro homine, Cujus latus perforatum Unda fluxit et sanguine, Esto nobis praegustatum In mortis examine |
Salve, Verdadero Cuerpo nacido
de la Virgen María, verdaderamente atormentado, sacrificado en la cruz por la humanidad, de cuyo costado perforado fluyó agua y sangre; Sé para nosotros un anticipo en el trance de la muerte. |
sábado, 13 de mayo de 2017
Mozart. Sub tuum praesidium
En la fiesta de Nuestra Señora de Fátima, escuchamos la antífona Sub tuum praesidium, en la versión que de la misma compuso Mozart, con el número 198 de su catálogo.
Sub tuum praesidium
confugimus, Sancta Dei Genetrix. Nostras deprecationes ne despicias in necessitatibus nostris, sed a periculis cunctis libera nos semper, Virgo gloriosa et benedicta |
Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas en nuestras necesidades, sino líbranos siempre de todos nuestros peligros, oh virgen gloriosa y bendita.
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domingo, 7 de mayo de 2017
Mozart. Misericordias Domini
El introito de este domingo comienza con las palabras Misericordias Domini plena est terra. Aunque no es esactamente este texto, vamos a escuchar una obra de Mozart que comienza con estas mismas palabras, Misericordias Domini, KWV 222. La composición para el ofertorio, con su desarrollo de contrapunto, fue escrita en marzo de 1775 en Munich, y pertenece al periodo juvenil del maestro.
Mozart compuso el Ofertorio Misericordias Domini tomando como base el Salmo 89, cuyos primeros versos rezan así: “Cantaré eternamente la misericordia del Señor, proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones. Porque tú has dicho: Mi amor se mantendrá eternamente, mi fidelidad está afianzada en el cielo”.
sábado, 22 de abril de 2017
Regina coeli KV, 108 de Mozart
Este Sábado de la Octava de Pascua compartimos musicalmente con María el gozo por la Resurrección del Señor. Para ello, dejamos la tradición gregoriana, para escoger a un autor de finales del setecientos: el genial Mozart. El maestro salzburgués compuso tres obras sobre este texto, que llevan los números de su catálogo 108, 127 y 276. Hoy, vamos a escuchar el primero de ellos, el KV. 108. Su primer movimiento es una pieza especialmente festiva, está construido sobre el gozoso texto Regina coeli, laetare, aleluia, es decir, Reina del cielo, alégrate, aleluya. La segunda parte, para soprano y en un ritmo más lento, comenta la frase: Quia quem meruisti portare, aleluia; resurrexit sicut dixit, aleluia, es decir, porque quien mereciste llevar, aleluya, resucitó, aleluya. Llama la atención especialmente el adorno que hace sobre la palabra Meruisti. La tercera parte, también para soprano, se construye sobre la frase Ora pro nobis Deum, aleluia, es decir, ruega por nosotros, aleluya. La cuarta parte, de nuevo en tono muy festivo, es un Aleluya con el que se cierra la obra, alterna la voz de la soprano con la intervención del coro.
viernes, 18 de noviembre de 2016
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 8 - Ofertorio Domine Iesu
Una vez terminada la secuencia, sigue el Requiem de Moart con el Ofertorio, cuyo texto original es una plegaria litúrgica deprecatoria, que pide al Señor Jesús la liberación de las almas de los difuntos, e implora la intercesión de san Miguel. Mozart destina esta sección al coro y a la orquesta. Seguimos con la versión de Philippe Herrewege.
Domine Jesu Christe, Rex gloriae, libera animas omnium fidelium defunctorum de poenis inferni et de profundo lacu:
Libera eas de ore leonis, Ne absorbeat eas tatarus, ne cadant in obscurum: Sed signifer sanctus Michael repraesentet eas in lucem sanctam: Quam olim Abrahae promisiti et semini ejus. |
Señor Jesucristo, Rey de la gloria, libera a las almas de todos los fieles difuntos de las penas del infierno y de las profundidades del lago.
Líbralas de la boca del león, que el abismo no las absorba, ni caigan en las tinieblas, sino que el abanderado San Miguel las conduzca hacia la santa luz, como antaño prometiste a Abraham y a sus descendientes. |
jueves, 17 de noviembre de 2016
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 7 - Lacrimosa
Retomamos la audición del Requiem de Mozart con la última sección de la secuencia Dies Irae, que toma por título las palabras Lacrimosa dies illa. La obra está destinada al coro, y es de un patetismo extremo. Seguimos con la versión de Philippe Herrewege.
Lacrimosa dies illa,
qua resurget ex favilla iudicandus homo reus. Huic ergo parce, Deus. Pie Iesu Domine, dona eis requiem. Amen. |
Día de lágrimas será aquel renombrado día en que resucitará, del polvo para el juicio, el hombre culpable. A ese, pues, perdónalo, oh Dios. Señor de piedad, Jesús, concédeles el descanso. Amén.
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miércoles, 16 de noviembre de 2016
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 6 - Confutatis maledictis
La siguiente sección del Requiem de Mozart combina dos elementos bien distintos: una temible amenaza contra los pecadores (sean confundidos los malvados), con una sentida petición de súplica. La sección está confiada al coro y a la soprano, y combina ritmos agitados en la primera parte, con un tiempo más sosegado en la segunda. Seguimos con la versión de Philippe Herrewege.
Confutatis maledictis,
flammis acribus addictis, voca me cum benedictis. Oro supplex et acclinis, cor contritum quasi cinis, gere curam mei finis. |
Confundidos los malditos arrojados a las llamas voraces hazme llamar entre los benditos. Te lo ruego, suplicante y de rodillas, el corazón acongojado, casi hecho cenizas: hazte cargo de mi destino.
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martes, 15 de noviembre de 2016
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 5 - Recordare
Seguimos con el Requiem de Mozart. Escuchamos hoy una nueva sección de la secuencia: Recordare Iesu pie. El texto adquiere un toco muy suplicante, lo que fue expresado musicalmente por el compositor con un tono más intimista. La parte vocal está confiada a las cuatro voces: barítono, tenor, soprano y contralto. Escuchamos la misma versión de Philippe Herrewege.
Recordare, Iesu pie,
quod sum causa tuæ viæ ; ne me perdas illa die. Quærens me, sedisti lassus, redemisti crucem passus, tantus labor non sit cassus. Iuste Iudex ultionis, donum fac remissionis ante diem rationis. Ingemisco, tamquam reus, culpa rubet vultus meus, supplicanti parce Deus. Qui Mariam absolvisti, et latronem exaudisti, mihi quoque spem dedisti. Preces meæ non sunt dignæ, sed tu bonus fac benigne, ne perenni cremer igne. Inter oves locum præsta, et ab hædis me sequestra, statuens in parte dextra. |
Acuérdate, piadoso Jesús
de que soy la causa de tu calvario; no me pierdas en este día. Buscándome, te sentaste agotado me redimiste sufriendo en la cruz no sean vanos tantos trabajos. Justo juez de venganza concédeme el regalo del perdón antes del día del juicio. Grito, como un reo; la culpa enrojece mi rostro. Perdona, Señor, a este suplicante. Tú, que absolviste a Magdalena y escuchaste la súplica del ladrón, me diste a mí también esperanza. Mis plegarias no son dignas, pero tú, al ser bueno, actúa con bondad para que no arda en el fuego eterno. Colócame entre tu rebaño y sepárame de los machos cabríos situándome a tu derecha. |
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 4 - Rex tremandae maiestatis
Hoy le toca el turno a la sección de la secuencia de la Misa de Requiem que comienza con las palabras Rex tremendae maiestatis. El compositor enfatiza el dramatismo del texto con una música sobrecogedora. Escuchamos la misma versión de Philippe Herrewege.
Rex tremendæ maiestatis,
qui salvandos salvas gratis, salva me, fons pietatis. |
Rey de tremenda majestad tú que, salvas gratuitamente a los que hay que salvar, sálvame, fuente de piedad.
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martes, 8 de noviembre de 2016
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 3 - Tuba mirum
La siguiente sección del Requiem de Mozart se inicia con las palabras de la secuencia Tuba mirum. La parte vocal está confiada a soprano, contralto, barítono y tenor. Escuchamos la misma versión de ayer, dirigida por Philippe Herrewege.
Tuba mirum spargens sonum
per sepulcra regionum, coget omnes ante thronum. Mors stupebit et Natura, cum resurget creatura, iudicanti responsura. Liber scriptus proferetur, in quo totum continetur, unde Mundus iudicetur. Iudex ergo cum sedebit, quidquid latet apparebit, nihil inultum remanebit. Quid sum miser tunc dicturus ? Quem patronum rogaturus, cum vix iustus sit securus ? |
La trompeta, esparciendo un sonido admirable por los sepulcros de todos los reinos reunirá a todos ante el trono.
La muerte y la Naturaleza se asombrarán, cuando resucite la criatura para que responda ante su juez. Aparecerá el libro escrito en que se contiene todo y con el que se juzgará al mundo. Así, cuando el juez se siente lo escondido se mostrará y no habrá nada sin castigo. ¿Qué diré yo entonces, pobre de mí? ¿A qué protector rogaré cuando apenas el justo esté seguro? |
viernes, 4 de noviembre de 2016
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 2 - Dies Irae
Seguimos escuchando el Requiem de Mozart quien, antes de morir, consiguió terminar tan solo tres secciones con el coro y órgano completo: Introitus, Kyrie y Dies Irae. Del resto de la Secuencia dejó las partes instrumentales, el coro, voces solistas y el cifrado del bajo y órgano incompletos, además de anotaciones para su discípulo Franz Xaver Süssmayr. También había indicaciones instrumentales y corales en el Domine Jesu y en el Agnus Dei. No había dejado nada escrito para el Sanctus ni el Communio. Aunque en un principio Constanze, su viuda, pidió al músico de la Corte Joseph Leopold Eybler que terminase el Réquiem, fue su discípulo Süssmayer quien lo acabó, siguiendo las directrices de Mozart, completando las partes restantes de la instrumentación, agregando música en donde faltaba y componiendo íntegramente el Sanctus. Para el Communio, simplemente utilizó los temas del Introito y el Kyrie, a manera de reexposición, para darle cierta coherencia a la obra.
Hoy escuchamos la primera sección de la Secuencia Dies Irae, confiada al coro, sobre el célebre texto medieval. Escuchamos la misma versión de ayer, dirigida por Philippe Herrewege.
Hoy escuchamos la primera sección de la Secuencia Dies Irae, confiada al coro, sobre el célebre texto medieval. Escuchamos la misma versión de ayer, dirigida por Philippe Herrewege.
Dies iræ, dies illa,
Solvet sæclum in favilla, Teste David cum Sibylla ! Quantus tremor est futurus, quando iudex est venturus, cuncta stricte discussurus ! |
Día de la ira, aquel día
en que los siglos se reduzcan a cenizas; como testigos el rey David y la Sibila. ¡Cuánto terror habrá en el futuro cuando el juez haya de venir a juzgar todo estrictamente! |
jueves, 3 de noviembre de 2016
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 1 - Introito y Kyrie
Vamos a seguir unos días más con Mozart, para escuchar una de sus más célebres composiciones en este mes de noviembre, en el que recordamos a los difuntos: su Misa de Requiem.
En junio de 1791, Mozart ofreció en Viena uno de sus últimos conciertos públicos; tocó el Concierto para piano n.º 27 (KV 595). Su último hijo, Franz Xaver Wolfgang, nació el 26 de julio. Días antes en su casa se presentó un desconocido, vestido de negro, que rehusó identificarse y encargó a Mozart la composición de un réquiem. Le dio un adelanto y quedaron en que regresaría en un mes. Pero el compositor fue llamado desde Praga para escribir la ópera La clemencia de Tito, para festejar la coronación de Leopoldo II.
Cuando subía con su esposa al carruaje que los llevaría a esa ciudad, el desconocido se presentó otra vez, preguntando por su encargo. Esto sobrecogió al compositor. Más tarde se supo que aquel sombrío personaje (al parecer, llamado Franz Anton Leitgeb) era un enviado del conde Franz von Walsegg, músico aficionado cuya esposa había fallecido. El viudo deseaba que Mozart compusiese la misa de réquiem para los funerales de su mujer, pero quería hacer creer a los demás que la obra era suya y por eso permanecía en el anonimato.
Según la leyenda, Mozart, obsesionado con la idea de la muerte desde la de su padre, debilitado por la fatiga y la enfermedad, muy sensible a lo sobrenatural por una supuesta vinculación con la francmasonería en esa época de su vida e impresionado por el aspecto del enviado, terminó por creer que este era un mensajero del destino y que el réquiem que iba a componer sería para su propio funeral.
Escuchamos el Introito Requiem y el Kyrie, en la interpretación de la Orquesta de los Campos Elíseos, con el Colegio Vocal de la Capilla Real, dirigidos por Philippe Herrewege.
miércoles, 27 de julio de 2016
Mozart. Requiem aeternam
Hoy queremos expresar nuestro dolor por la muerte del sacderdote francés Jacques Hamel a través de una plegaria que, en sus pocas palabras, resume nuestra fe en las tristes circunstancias de la muerte: Requiem aeternam dona eis Domine, et lux perpetua luceat eis. Es decir, Dales, Señor, el descanso eterno, y brille para ellos la luz perpetua.
viernes, 13 de mayo de 2016
Mozart. Sub tuum praesidium
En la fiesta de Nuestra Señora de Fátima, escuchamos la antífona Sub tuum praesidium, en la versión que de la misma compuso Mozart, con el número 198 de su catálogo.
Sub tuum praesidium
confugimus, Sancta Dei Genetrix. Nostras deprecationes ne despicias in necessitatibus nostris, sed a periculis cunctis libera nos semper, Virgo gloriosa et benedicta |
Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas en nuestras necesidades, sino líbranos siempre de todos nuestros peligros, oh virgen gloriosa y bendita.
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viernes, 20 de noviembre de 2015
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 13 - comunión Lux aeterna
Terminamos hoy la audición del Requiem de Mozart, con su última sección: la comunión Lux aeterna, construida sobre los temas con los que se inician la obra. La versión que hemos escuchado, de Philippe Herrewege, parece una de las mejores grabaciones entre las existentes en la actualidad.
Lux aeterna luceat eis, Domine: Cum Sanctus tuis in aeternum: quia pius es.
Requiem aeternam dona eis. Domine: et lux perpetua luceat eis. Cum Sanctis tuits in aeternum: quia pius es. |
Que la luz eterna los ilumine, Señor: en compañía de los santos por toda la eternidad, ya que sois piadoso. Dales, Señor, el descanso eterno, y brille para ellos la luz perpetua: en compañía de los santos por toda la eternidad.
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jueves, 19 de noviembre de 2015
Mozart. Misa de Requiem en re menor Kv. 626 - 12 - Agnus Dei
La siguiente sección del Requiem de Mozart es el Agnus Dei, que seguimos escuchando en la magnífica versión dirigida por Philippe Herrewege.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, miserere nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, miserere nobis. Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona nobis pacem. |
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, danos la paz.
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