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martes, 23 de abril de 2019

Pax Vobis: Aleluya

En el canto gregoriano se llama centón a una melodía ya existente, que se aplica a un determinado texto, con lo cual se obtiene una nueva pieza. Es un recurso muy utilizado a lo largo de los siglos. Un buen ejemplo es la antífona Aleluya que hoy presentamos. La melodía de la antífona es sobradamente conocida, pero se aplica a un texto que solo dice nueve veces Aleluya. Se trata de una alabanza trinitaria, basada en el triple simbolismo del número tres, con la viveza propia del octavo modo gregoriano.

Después de la antífona, escuchamos el canto del Nunc dimittis (Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz), del Oficio de Completas, con la antífona Salva nos, Domine (Sálvanos, Señor). Los interpretes son los mismos que nos han deseado estos días el Pax Vobis a todos los orantes de este Oratorio Monástico.


viernes, 21 de abril de 2017

Pax Vobis: Aleluya

En el canto gregoriano se llama centón a una melodía ya existente, que se aplica a un determinado texto, con lo cual se obtiene una nueva pieza. Es un recurso muy utilizado a lo largo de los siglos. Un buen ejemplo es la antífona Aleluya que hoy presentamos. La melodía de la antífona es sobradamente conocida, pero se aplica a un texto que solo dice nueve veces Aleluya. Se trata de una alabanza trinitaria, basada en el triple simbolismo del número tres, con la viveza propia del octavo modo gregoriano.

Después de la antífona, escuchamos el canto del Nunc dimittis (Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz), del Oficio de Completas, con la antífona Salva nos, Domine (Sálvanos, Señor). Los interpretes son los mismos que nos han deseado estos días el Pax Vobis a todos los orantes de este Oratorio Monástico.


jueves, 20 de abril de 2017

Antífona Cum esset sero

Para el Jueves de la Octava de Pascua nos propone la liturgia un fragmento del Evangelio de san Lucas, en el que se nos narra la aparición de Jesús al grupo de los discípulos. El mensaje de Jesús resucitado coincide con el que san Juan nos transmite en su Evangelio: Pax Vobis, que la paz esté con vosotros. No simplemente se trata del usual saludo judío, sino de un profundo deseo de paz en Dios, que el Señor resucitado nos transmite: la constatación de la paz que brota de su victoria sobre el pecado y sobre la muerte.

Una antífona gregoriana recoge este saludo: Cum esset sero, es decir, el primer día de la semana. Se trata de una antífona del modo primero, de melodía y ritmo muy solemne, que solo tiene un adorno musical en el comentario al saludo Pax vobis. Lo volvemos a escuchar en la versión de los mismos monjes que lo rezaron ayer, en su disco Pax Vobis. Junto a la antífona, el canto del Magnificat nos sirve también de acción de gracias en este nuevo día de la Octava de Pascua.

miércoles, 19 de abril de 2017

Tu solus peregrinus es

La liturgia del Miércoles de la Octava de Pascua nos presenta la escena de los Discípulos de Emaús. Hay una antífona gregoriana que canta este momento: Tu solus peregrinus. Es llamativo el hecho de que la palabra latina empleada para nuestro extranjero es "peregrinus", es decir, una categoría jurídica romana que se refería a una serie de personas extranjeras, pero que no estaban desprovistos de derechos, al contrario de los bárbaros. Pero esto dio pie, durante la Edad Media, a representar a Jesús como a cualquiera de los muchos peregrinos que, durante aquellos años, peregrinaban a los principales santuarios cristianos, como podemos ver en el claustro de Silos, o en la imagen del Salterio de St. Alban que acompaña al video.

La antífona está escrita en el primer modo gregoriano. Se trata de una melodía sencilla, y que tiene la brillantez propia de este modo gregoriano. La escuchamos acompañada del Benedictus, el canto evangélico que se canta en Laudes, en una interpretación que no resultará desconocida a quienes conozcan a los monjes de este Oratorio Monástico. Sirva de alabanza en este día de la Octava consagrado a la alabanza del Señor resucitado.


viernes, 5 de abril de 2013

Pax Vobis: Aleluya

En el canto gregoriano se llama centón a una melodía ya existente, que se aplica a un determinado texto, con lo cual se obtiene una nueva pieza. Es un recurso muy utilizado a lo largo de los siglos. Un buen ejemplo es la antífona Aleluya que hoy presentamos. La melodía de la antífona es sobradamente conocida, pero se aplica a un texto que solo dice nueve veces Aleluya. Se trata de una alabanza trinitaria, basada en el triple simbolismo del número tres, con la viveza propia del octavo modo gregoriano.

Después de la antífona, escuchamos el canto del Nunc dimittis (Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz), del Oficio de Completas, con la antífona Salva nos, Domine (Sálvanos, Señor). Los interpretes son los mismos que nos han deseado estos días el Pax Vobis a todos los orantes de este Oratorio Monástico.


jueves, 4 de abril de 2013

Antífona Cum esset sero

Para el Jueves de la Octava de Pascua nos propone la liturgia un fragmento del Evangelio de san Lucas, en el que se nos narra la aparición de Jesús al grupo de los discípulos. El mensaje de Jesús resucitado coincide con el que san Juan nos transmite en su Evangelio: Pax Vobis, que la paz esté con vosotros. No simplemente se trata del usual saludo judío, sino de un profundo deseo de paz en Dios, que el Señor resucitado nos transmite: la constatación de la paz que brota de su victoria sobre el pecado y sobre la muerte.

Una antífona gregoriana recoge este saludo: Cum esset sero, es decir, el primer día de la semana. Se trata de una antífona del modo primero, de melodía y ritmo muy solemne, que solo tiene un adorno musical en el comentario al saludo Pax vobis. Lo volvemos a escuchar en la versión de los mismos monjes que lo rezaron ayer, en su disco Pax Vobis. Junto a la antífona, el canto del Magnificat nos sirve también de acción de gracias en este nuevo día de la Octava de Pascua.


miércoles, 3 de abril de 2013

Tu solus peregrinus es

La liturgia del Miércoles de la Octava de Pascua nos presenta la escena de los Discípulos de Emaús. Hay una antífona gregoriana que canta este momento: Tu solus peregrinus. Es llamativo el hecho de que la palabra latina empleada para nuestro extranjero es "peregrinus", es decir, una categoría jurídica romana que se refería a una serie de personas extranjeras, pero que no estaban desprovistos de derechos, al contrario de los bárbaros. Pero esto dio pie, durante la Edad Media, a representar a Jesús como a cualquiera de los muchos peregrinos que, durante aquellos años, peregrinaban a los principales santuarios cristianos, como podemos ver en el claustro de Silos, o en la imagen del Salterio de St. Alban que acompaña al video.

La antífona está escrita en el primer modo gregoriano. Se trata de una melodía sencilla, y que tiene la brillantez propia de este modo gregoriano. La escuchamos acompañada del Benedictus, el canto evangélico que se canta en Laudes, en una interpretación que no resultará desconocida a quienes conozcan a los monjes de este Oratorio Monástico. Sirva de alabanza en este día de la Octava consagrado a la alabanza del Señor resucitado.