Siempre acudimos a Cristóbal de Morales en busca de música sublime. Hoy escuchamos este motete, que nos prepara para la fiesta de Pentecostés: Cristo ascendido, nos envía el Espíritu Santo.
Iam Christus astra ascenderat regressus unde venerat promissa patris munera Sanctum daturus Spiritus. Solemnis urgebat dies: quo mystico septemplici orbis volutus septies signat beata tempora.
Ya ha ascendido Cristo y ha regresado de donde vino, después de prometernos el don del Padre, el Espíritu Santo que habría de darnos. Anunciaba un día solemne, después de siete semanas, el que creó en siete días el mundo, lo signa con la santidad de los tiempos.
Siempre acudimos a Cristóbal de Morales en busca de música sublime. Hoy escuchamos este motete, que nos prepara para la fiesta de Pentecostés: Cristo ascendido, nos envía el Espíritu Santo.
Iam Christus astra ascenderat regressus unde venerat promissa patris munera Sanctum daturus Spiritus. Solemnis urgebat dies: quo mystico septemplici orbis volutus septies signat beata tempora.
Ya ha ascendido Cristo y ha regresado de donde vino, después de prometernos el don del Padre, el Espíritu Santo que habría de darnos. Anunciaba un día solemne, después de siete semanas, el que creó en siete días el mundo, lo signa con la santidad de los tiempos.
Robert Parsons (ca. 1535 -1571) fue un compositor inglés. Aunque se sabe poco sobre su vida, es probable que en su juventud fuese un niño de coro, ya que hasta 1561 fue asistente de Richard Bower, Maestro de los Niños Cantores de la Capilla Real.
Parsons fue nombrado caballero de la Capilla Real el 17 de octubre 1563. Su trabajo consistió en una serie de composiciones vocales sagradas y seculares, entre ellos su Ave Maria, así como algunas piezas instrumentales. Se cree que murió en enero de 1571/2 cuando cayó en el río Trent, que se había desbordado, donde se ahogó. Fué profesor de de la catedral de Lincoln, y fue de gran influencia en William Byrd quien le sucedió como caballero de la Capilla Real.
Escuchamos la obra Solemnis urgebat dies correspondiente al oficio de maitines del día de Pentecostés. En esta obra, Parsons sigue la tradición polifónica inglesa y, al igual que Tallis o Sheppard, alterna los fragmentos polifónicos con otros de canto llano.
La interpretación es la del conjunto The Cardinall’s Musick, dirigido por Andrew Carwood.