miércoles, 26 de marzo de 2014

Cristóbal de Morales. Lamentabatur Jacob.

Este motete que hoy traemos a la consideración orante está considerado como una de las más bellas composiciones musicales de todo el Renacimiento. Cristóbal de Morales lo compuso hacia 1543, sobre el noveno responsorio de la liturgia de Maitines del Tercer Domingo de Cuaresma, cuyo texto está tomado del lamento de Jacob por la pérdida de su hijo Benjamín, obligado a permanecer en Egipto por su hermano José, tal como relata el Libro del Génesis. Según se sabe, la composición de Morales se cantaba como Ofertorio en la liturgia papal de este tercer domingo de Cuaresma. La obra es, sencillamente, sublime: expresa el llanto de un anciano, que ha perdido a sus dos hijos más pequeños, el llanto dolorido del hombre en su ocaso a quien el dolor embarga, el llanto de quien ve extinguidos sus deseos, y que suplica ante Dios ayuda.


Lamentabatur Jacob de duobus filius suis dicens: Heu me, dolens sum ego de Joseph perdito et tristis nimis de Benjamin, ducto pro alimonis.
Precor caelestem regem ut me dolentem nimium faciat eos cernere.
Prosternens se Jacob, vehementer lacrimis pronus in terram, et adoran ait:
Precor caelestem regem ut me dolentem nimium faciat eos cernere.
Se lamentaba Jacob por su dos hijos, diciendo: Ay de mí, sufro por mi José, perdido, y triste está mi alma por Benjamín, llevado por extranjeros.
Le pido al rey de cielo que me permita, en mi dolor, volverlos a ver.
José se postré en tierra, y llorando vehementemente, oró así:
Le pido al rey de cielo que me permita, en mi dolor, volverlos a ver.

martes, 25 de marzo de 2014

Responsorio Missus est

Las palabras Missus est responden al relato de san Lucas de la Anunciación. El ángel del Señor fue enviado a Nazaret, a una virgen desposada con José, para anunciarla la palabra. La Virgen se asustó y el ángel la dijo: No temas, María, has encontrado gracia ante el Señor. Concebirás y darás a luz un hijo, y se llamará Hijo del Altísimo. El Señor le dará el trono de la casa de David, su padre, y reinará para siempre sobre la casa de Jacob. Escuchamos la magnífica interpretación de la Schola Gregoriana de Milán, que dirige Giovanni Vianini.

lunes, 24 de marzo de 2014

Cristóbal de Morales. Per tuam crucem

Volvemos a escuchar, como hace unos días, un motete de Cristóbal de Morales, no solo conmovedor por su expresión polifónica, sino por el texto, al que lleva musicalmente a sus máximas posibilidades expresivas. Está interpretado por el grupo Doulce Mèmoire, dirigido por Denis Raisin Dadre.


Per tuam crucem salva nos
Christe redemptor
qui mortem nostram moriendo destruxisti
et vitam resurgendo reparasti.
Miserere nostri Iesu benigne
qui clementer passus est in cruce pro nobis
et vitam resurgendo reparasti.
Por tu cruz nos salvaste
Cristo Redentor,
que moriste en la cruz por nosotros,
y resucitaste con una nueva vida.
Ten piedad de nosotros, bondadoso Jesus
que moriste en la cruz por nosotros,
y resucitaste con una nueva vida.

domingo, 23 de marzo de 2014

Canto mozárabe. Miserere, miserere

Escuchamos hoy música perteneciente a la tradición mozárabe, en concreto, las llamadas Preces para el fin del día. Se trata de una letanía, destinada a orarse al final de la jornada, en la que se pide a Dios perdón por las faltas cometidas y se implora la misericordia de Dios. Está interpretado por el grupo Schola Antiqua.




Miserere, miserere, miserere illi Deus.
Christe redemptor, veniam ei concede.

Qui exaudis obsecrantes, et gementes te precantes.
Christe redemptor, veniam ei concede.

Parce nostris iam delictis, fove vultu pietatis.
Christe redemptor, veniam ei concede.

Qui exspectas penitentes, et peccata deplorantes.
Christe redemptor, veniam ei concede.

Sacerdotum audi preces, aures tuas implorantes.
Christe redemptor, veniam ei concede.

Fratres mei et sorores pro me sitis oratores.
Christe redemptor, veniam ei concede.

V/. Pulvi iacet caro mea, non resonat lingua mea.
R/. Christe redemptor, veniam ei concede.



Ten piedad, ten piedad: ten piedad de él, oh Dios.
Cristo redentor, concédele el perdón.
Tú que escuchas a los que te ruegan y piden con lágrimas.
Cristo redentor, concédele el perdón.

Perdona ya nuestras culpas, muéstranos tu rostro misericordioso.
Cristo redentor, concédele el perdón.

Tú que escuchas a los penitentes, y a los que lloran sus pecados.
Cristo redentor, concédele el perdón.

Escucha las preces de los sacerdotes que imploran a tus oídos.
Cristo redentor, concédele el perdón.

Hermanos míos y hermanas, orad por mí.
Cristo redentor, concédele el perdón.


Mi carne yace en el polvo, no resuena mi lengua.
Cristo redentor, concédele el perdón.

sábado, 22 de marzo de 2014

Antonio Vivaldi. Stabat Mater

Este sábado nos unimos a María en la contemplación del Hijo muerto por cada uno de nosotros. La oración que inmortalizó el franciscano Jacopone de Todi en el siglo XIII fue musicalizada posteriormente por numerosos maestros. Hoy escucharemos la versión del veneciano Antonio Vivaldi, compuesta en 1712 para voces y acompañamiento musical. De sus nueve movimientos escucharemos los tres primeros.




Stabat Mater dolorosa
Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius.
Cuius animam gementem
Contristatam et dolentem
Pertransivit gladius.

O quam tristis et afflicta
Fuit illa benedicta
Mater unigeniti
Quae maerebat et dolebat.
Et tremebat, cum videbat
Nati poenas incliti.



Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz, llorosa,
en que pendía su Hijo.
Su alma gimiente,
contristada y doliente
atravesó la espada.

¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!.
Languidecía y se dolía
la piadosa Madre que veía
las penas de su excelso Hijo.

viernes, 21 de marzo de 2014

San Benito. Laeta dies

Hoy celebramos los monjes la solemnidad del Tránsito de nuestro Padre san Benito. Escuchamos, pues, la secuencia Laeta dies, un himno de alabanza a Dios por los abundantes que derramó sobre san Benito, en la humilde versión de un monje.



Laeta dies magni ducis,
Dona ferens novae lucis,
Hodie recolitur.

Caris datur piae menti,
Corde sonet in ardenti,
Quidquid foris promitur.

Hunc per callem orientis
Admiremur ascendentis
Patriarchae speciem.

Amplum semen magnae prolis
Illum fecit instar solis
Abrahae persimilem.

Corvum cernis ministrantem,
Hinc Eliam latitantem
Specu nosce parvulo.

Elisaeus dignoscatur,
Cum securis revocatur
De torrentis alveo.

Illum Joseph candor morum,
Illum Jacob futurorum
Mens effecit conscia.

Ipse memor suae gentis,
Nos perducat in manentis.
Semper Christi gaudia.


   Hoy se celebra el gozoso día del gran Cau­dillo, que nos trae los dones de una nueva luz.

     Gracia se da al alma pia­dosa; re­suene, pues, en el corazón fervoroso cuanto exteriormente se publica.
   
  Admiremos el esplendor del Patriar­ca que asciende por la senda del O­riente.


     La vasta estirpe de su gran familia le ha hecho resplan­decer cual otro sol, a seme­janza de Abraham.

     Mira el cuervo cómo le sirve y le reconóce en la an­gosta ca­verna, cual Elías, escondido.

     Se parece a Eliseo, cuando del cau­ce del río hace subir la segur.


     El entendimiento le paran­gona a José por la pureza de costumbres, y a Jacob por los vatici­nios.

     Que él, pues, acordándose de sus hijos, nos conduzca a los gozos de Cristo siempre perdu­rable. Amén.

jueves, 20 de marzo de 2014

In monte Oliveti

Este Jueves contemplamos el misterio de la Última Cena del Señor y su agonía en el Monte de los Olivos. Para impulsar nuestra oración, escuchamos el responsorio gregoriano In monte Oliveti, del Oficio del Viernes Santos. Primero lo haremos en la versión gregoriana, y luego en la que compuso en polifonía Carlo Gesualdo.




In Monte Oliveti oravit ad Patrem: Pater si fieri potest, transeat a me calix iste. Spiritus quidem pomptus est, caro autem infirma. Fiat voluntas tua. Vigilate et orate, ut non intretis intentationem.
En el Monte de los Olivios oró al Padre: Padre, si fuera posible, aparta de mí este cáliz. El espíritu está pronto, mas la carne es débil. Hágase tu voluntad. Vigilad y orad para que no entréis en la tentación.