miércoles, 19 de marzo de 2014

Te Ioseph celebrent

Escuchamos hoy el himno Te Ioseph celebrent, compuesto muy tardiamente en el repertorio gregoriano, en torno al año 1700, por fray Juan Escollar. La interpretación corre a cargo de los monjes de la Abadía de Notre Dame.


TE, Ioseph, celebrent agmina caelitum,
te cuncti resonent Christiadum chori,
qui, clarus meritis, iunctus es inclitae,
casto foedere Virgini.

Almo cum tumidam germine coniugem
admirans dubio tangeris anxius,
afflatu superi Flaminis, Angelus
conceptum puerum docet.

Tu natum Dominum stringis, ad exteras
Aegypti profugum tu sequeris plagas;
amissum Solymis quaeris et invenis,
miscens gaudia fletibus.


Electos reliquos mors pia consecrat1
palmamque emeritos gloria suscipit;
tu vivens, Superis par, frueris Deo,
mira sorte beatior.



Nobis, summa Trias, parce precantibus;
da Ioseph meritis sidera scandere,
ut tandem liceat nos tibi perpetim
gratum promere canticum.

Amen.
¡Oh José! que los coros celestiales celebren tus grandezas, que los cantos de todos los cristianos hagan resonar sus alabanzas. Glorioso ya por tus méritos, te uniste por una casta alianza a la Virgen.
Cuando, dominado por la duda y la ansiedad, te asombras del estado en que se halla tu esposa, un Ángel viene a decirte que el Hijo que Ella ha concebido es del Espíritu Santo.
El Señor ha nacido, y le estrechas en tus brazos; partes con El hacia las lejanas playas de Egipto; después de haberle perdido en Jerusalén, le encuentras de nuevo; así tus gozos van mezclados con lágrimas.
Otros son glorificados después de una santa muerte, y los que han merecido la palma son recibidos en el seno de la gloria; pero tú, por un admirable destino, semejante a los Santos, y aún más dichoso, disfrutas ya en esta vida de la presencia de Dios.
¡Oh Trinidad Soberana! oye nuestras preces, concédenos el perdón; que los méritos de José nos ayuden a subir al cielo, para que nos sea dado cantar para siempre el cántico de acción de gracias y de felicidad. Amén.

martes, 18 de marzo de 2014

Francisco Guerrero. O Crux benedicta.

Francisco Guerrero compuso una serie de motetes de intensa profundidad religiosa. Vamos a escuchar uno de ellos, en alabanza de la Santa Cruz, interpretado por el grupo Música Ficta. El video muestra imágenes de la Crucifixión de Juan de Flandes.


O Crux benedicta, o Crux splendidior omnis astris, quae sola fuisti digna, portare talentum mundi.

Dulce lignum, dulcis clavos, dulcia ferens pondera, salva presentem catervam, in tuis laudibus congregatam. Alleluia.
Oh Cruz bendita, o Cruz más brillante que todos los astros, sola tú fuiste digna de llevar sobre ti al Salvador del mundo.

Dulce madero, dulces clavos, dulce peso que llevaste: salva a cuantos se han congregado en tu alabanza. Aleluya.

domingo, 16 de marzo de 2014

Attende Domine

Escuchamos este Domingo, y hacemos nuestra la oración de uno de los más populares himnos del tiempo de Cuaresma: Attende, Domine, en la interpretación de la Escola Gregoriana de Estrasburgo.


Attende Domine, et miserere, quia peccavimus tibi.

Ad te Rex summe, omnium Redemptor,
oculos nostros sublevamus flentes:
exaudi, Christe, supplicantum preces.

Attende Domine, et miserere, quia peccavimus tibi.

Dextera Patris, lapis angularis,
via salutis, ianua caelestis,
ablue nostri maculas delicti.

Attende Domine, et miserere, quia peccavimus tibi.

Rogamus, Deus, tuam maiestatem:
auribus sacris gemitus exaudi:
crimina nostra placidus indulge.

Attende Domine, et miserere, quia peccavimus tibi.

Tibi fatemur crimina admissa:
contrito corde pandimus occulta:
tua, Redemptor, pietas ignoscat.

Attende Domine, et miserere, quia peccavimus tibi.

Innocens captus, nec repugnans ductus;
testibus falsis pro impiis damnatus
quos redemisti, tu conserva, Christe.

Attende Domine, et miserere, quia peccavimus tibi.
Escucha, Señor y ten misericordia porque hemos pecado contra Ti.

A Ti, Rey soberano, Redentor de todos levantamos nuestros ojos en llanto; escucha, Cristo, las plegarias de los que te suplican.
Escucha, Señor y ten misericordia porque hemos pecado contra Ti.

Oh diestra del Padre, piedra angular, camino de la salvación y puerta del cielo: lava las manchas de nuestros delitos.

Escucha, Señor y ten misericordia porque hemos pecado contra Ti.

Rogamos oh Dios, a tu majestad: con tus oídos santos escucha nuestros gemidos, perdona bondadoso nuestras culpas.

Escucha, Señor y ten misericordia porque hemos pecado contra Ti.

Nuestros pecados cometidos los confesamos ante Ti; con corazón contrito te manifestamos lo oculto; que tu clemencia, oh Redentor, nos las perdone.
Escucha, Señor y ten misericordia porque hemos pecado contra Ti.

Inocente, fuiste capturado, y llevado sin poner resistencia, y condenado por los impíos con testigos falsos. A los que redimiste, consérvalos Tú, oh Cristo.
Escucha, Señor y ten misericordia porque hemos pecado contra Ti.

sábado, 15 de marzo de 2014

Introito Lex Domini

El introito especificado para la misa de este primer sábado de cuaresma se titula Lex Domini. Se trata de una bella pieza, del modo primero, de una musicalidad muy sosegada y meditativa, que introduce el tema que se tratará en la Liturgia de la Palabra: la ley del Señor, propuesta en el Antiguo Testamento, y llevada a su perfección por Jesucristo en el amor al prójimo, incluyendo a aquellos que no nos aman y con los que podemos mantener una enemistad.


Lex Domini irreprehensibilis,
convertens animas :
testimonium Dei fidele,
sapientiam praestans parvulis.
Caeli enarrant gloriam Dei: et opera manuum eius annuntiat firmamentum.
La ley del Señor es perfecta y es descanso del ama. El precepto del Señor es fiel e instruye al ignorante.

El cielo proclama la gloria de Dios, y el firmamento la obra de sus manos.

viernes, 14 de marzo de 2014

Carlo Gesualdo. Illumina faciem tuam

La turbulenta vida de Carlo Gesualdo es recordada hoy por sus excepcionales composiciones musicales. Este viernes de Cuaresma hemos escogido un motete, que puede ayudarnos en nuestra oración: Illumina facien tuam, interpretado por la Oxford Camerata, dirigida por Jeremy Summerly.


Illumina faciem tuam
super servum tuum,
salvum me fac
in misericordia tua.
Domine non confundar
quoniam invocavi te.


Ilumina tu rostro sobre tu siervo, y sálvame por tu misericordia.
Que no quede confundido, Dios mío, porque te he invocado.

jueves, 13 de marzo de 2014

Cristóbal de Morales. Emendemus in melius.

Recurrimos hoy a la polifonía renacentista hispana, para orar con uno de los responsorios penitenciales del comienzo de la Cuaresma: Emendemus in melius. Enmendémonos: es la exhortación central de esta oración, cuyo texto no procede de la Biblia, sino de la tradición litúrgica penitencial. Se trata de una urgente llamada a la penitencia, ante la incertidumbre de la muerte, que nos acecha. Esta vida sería, pues, el espacio concedido por Dios para que nos preparemos a nuestro encuentro con él. La obra de Morales es de una gran expresividad. Escuchamos la versión de la Capilla Príncipe de Viana, dirigida por Ángel Recasens, en un video con imágenes de Bartolomé Esteban Murillo.

)

Emendemus in melius,
Quae ignoranter peccavimus:
Ne subito praeoccupati die mortis,
Quaeramus spatium paenitentiae,
Et invenire non possimus.
Attende Domine et miserere,
Quia peccavimus tibi.


Hagamos enmienda a mejor, 
porque en nuestra ignorancia hemos pecado, 
para que no nos sorprenda el día de la muerte 
sin que podamos remediarlo. 
Atiéndenos, Señor, y ten piedad, 
porque contra Ti hemos pecado.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Introtio Reminiscere

Este miércoles primero de Cuaresma nos propone la Liturgia el Introito Reminiscere. Se trata de una sosegada pieza, escrita en el cuarto modo, sobre un texto del salmo 24, que implora la misericordia de Dios, ante los peligros que acechan al orante.

Vamos a escuchar una versión en voces femeninas, con acompañamiento musical de cuerdas, que produce unos efectos verdaderamente hermosos. Un magnífico momento para orar.

)

Reminiscere miserationum tuarum, Domine, et misericordiae tuae, quae a saeculo sunt: ne umquam dominentur nobis inimici nostri: libera nos, Deus Israel, ex omnibus angustiis nostris. 
Ad te, Domine, levavi animam meam: Deus meus, in te confido, non erubescam. Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto.
Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen.


Recuerda, Señor, tu compasión, y tu misericordia, que dura eternamente,
que no nos dominen nuestros enemigos.
Líbranos, Dios de Israel, de todos nuestros peligros.
A ti, Señor, levanto mi alma.Dios mío, en ti confío, no quede yo defraudado.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.