Hoy proponemos una nueva versión de la secuencia Veni Sancte Spiritus, a que ayer nos referimos, en la versión que sobre ella compuso el músico del renacimiento inglés William Byrd.
Mostrando entradas con la etiqueta veni sancte spiritus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta veni sancte spiritus. Mostrar todas las entradas
miércoles, 29 de mayo de 2019
lunes, 4 de febrero de 2019
Dunstable. Veni Sancte Spiritus
Rabano Mauor, cuya memoria hoy celebramos, es considerado como el autor del célebre himno Veni Creator Spiritus. No vamos a escuchar este himno, sino la secuencia Veni Sante Spiritus, en la versión del compositor John Dunstable. Fue uno de los compositores más activos de la primera mitad del siglo XV, casi contemporáneo de Leonel Power, y tuvo una gran influencia no sólo en Inglaterra sino también en el continente, contribuyendo en particular como músico de la Escuela de Borgoña.
Sirvió al duque de Bedford, hermano del rey Enrique V, a la reina Juana de Navarra (1427-1436) y al duque de Gloucester en el año 1438. Fue igualmente un astrónomo y hombre de gran cultura en el arte del Quadrivium. Fue reconocido por el teórico flamenco Johannes Tinctoris como el padre de la llamada contenance angloise. Tal estilo se caracteriza por la suavidad del sonido obtenida gracias a la dulzura armónica de las terceras y las sextas.
miércoles, 24 de mayo de 2017
William Byrd. Veni Sancte Spiritus
Hoy proponemos una nueva versión de la secuencia Veni Sancte Spiritus, a que ayer nos referimos, en la versión que sobre ella compuso el músico del renacimiento inglés William Byrd.
sábado, 23 de mayo de 2015
Secuencia Veni Sancte Spiritus
Escuchamos la secuencia Veni Sancte spiritus, de la Misa del día de Pentecostés. Se trata de una ardiente invocación al Espíritu Santo, que nos sirve esta Vigilia para prepararnos a la gran solemnidad del Espíritu Santo.
Veni Sancte Spiritus et emite caelitus lucis tuae radium
Veni pater pauperum, veni dator munerum, veni lumen cordium. Consolator optime, dulcis hospes animae, dulce refrigerium. In labore requies, in aestu temperies, in fletu solatium. O lux beatissima, reple cordis intima tuorum fidelium. Sine tuo numine nihil est in homine, nihil est inoxium. Lava quod est sordidum, riga quod est aridum, sana quod est saucium. Flecte quod est rigidum, fove quod est frigidum, rege quod est devium. Da tuis fidelibus in te confidentibus, sacrum septenarium. Da virtutis meritum, da salutis exitum, da perenne gaudium. Amen, Alleluia. |
Ven Espíritu Santo y desde el cielo envía un rayo de tu luz.
Ven padre de los pobres, ven dador de las gracias, ven luz de los corazones. Consolador óptimo, dulce huésped del alma, dulce refrigerio. Descanso en el trabajo, en el ardor tranquilidad, consuelo en el llanto. Oh luz santísima: llena lo más íntimo de los corazones de tus fieles. Sin tu ayuda nada hay en el hombre, nada que sea inocente. Lava lo que está manchado, riega lo que es árido, cura lo que está enfermo. Doblega lo que es rígido, calienta lo que es frío, dirige lo que está extraviado. Concede a tus fieles que en Ti confían, tus siete sagrados dones. Dales el mérito de la virtud, dales el puerto de la salvación, dales el eterno gozo. Amén, Aleluya. |
viernes, 22 de mayo de 2015
Mozart. Veni Sancte Spiritus
La liturgia del día ya nos va preparando para la culminación de la Pascua con el envío del Espíritu Santo. Es un aspecto no circunscrito a los cincuenta días de los que nos habla san Lucas, sino que forma parte esencial del misterio de la Pascua. Es el Espíritu Santo quien resucitó a Jesús de entre los muertos, y quien hace presente al Resucitado entre nosotros a lo largo de los siglos.
Vamos a escuchar una de las oraciones más venerables al Espíritu Santo: Veni Sancte Spiritus, en la versión que para ella compuso Mozart, que lleva el número 47 de su catálogo de Kegel. Es de notar que lo compuso en Viena, en 1768, cuando solo contaba con doce años de edad.
Vamos a escuchar una de las oraciones más venerables al Espíritu Santo: Veni Sancte Spiritus, en la versión que para ella compuso Mozart, que lleva el número 47 de su catálogo de Kegel. Es de notar que lo compuso en Viena, en 1768, cuando solo contaba con doce años de edad.
Veni, Sancte Spíritus!,
reple tuórum corda fidélium: et tui amóris in eis ignem accénde. Alleluia. |
Ven, oh Santo Espíritu!,
llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Aleluya. |
miércoles, 4 de febrero de 2015
Dunstable. Veni Sancte Spiritus
Rabano Mauor, cuya memoria hoy celebramos, es considerado como el autor del célebre himno Veni Creator Spiritus. No vamos a escuchar este himno, sino la secuencia Veni Sante Spiritus, en la versión del compositor John Dunstable. Fue uno de los compositores más activos de la primera mitad del siglo XV, casi contemporáneo de Leonel Power, y tuvo una gran influencia no sólo en Inglaterra sino también en el continente, contribuyendo en particular como músico de la Escuela de Borgoña.
Sirvió al duque de Bedford, hermano del rey Enrique V, a la reina Juana de Navarra (1427-1436) y al duque de Gloucester en el año 1438. Fue igualmente un astrónomo y hombre de gran cultura en el arte del Quadrivium. Fue reconocido por el teórico flamenco Johannes Tinctoris como el padre de la llamada contenance angloise. Tal estilo se caracteriza por la suavidad del sonido obtenida gracias a la dulzura armónica de las terceras y las sextas.
viernes, 10 de mayo de 2013
Dufay. Veni Sancte Spiritus.
Guillaume Dufay (1397-1474) fue un autor medieval, a caballo ya con la nueva época pre-renacentista, que encontró un importante centro en la floreciente corte de Borgoña. De este autor vamos a escuchar su versión de la secuencia Veni Sancte spiritus. Está compuesta en forma de paráfrasis, es decir, se toma una frase del canto llano (es decir, la versión tradicional gregoriana), y la siguiente frase, en vez de repetir la melodía anterior, es sustituida por un comentario polifónico y acompañamiento instrumental.
Veni Sancte Spiritus et emite caelitus lucis tuae radium
Veni pater pauperum, veni dator munerum, veni lumen cordium. Consolator optime, dulcis hospes animae, dulce refrigerium. In labore requies, in aestu temperies, in fletu solatium. O lux beatissima, reple cordis intima tuorum fidelium. Sine tuo numine nihil est in homine, nihil est inoxium. Lava quod est sordidum, riga quod est aridum, sana quod est saucium. Flecte quod est rigidum, fove quod est frigidum, rege quod est devium. Da tuis fidelibus in te confidentibus, sacrum septenarium. Da virtutis meritum, da salutis exitum, da perenne gaudium. Amen, Alleluia. |
Ven Espíritu Santo y desde el cielo envía un rayo de tu luz.
Ven padre de los pobres, ven dador de las gracias, ven luz de los corazones. Consolador óptimo, dulce huésped del alma, dulce refrigerio. Descanso en el trabajo, en el ardor tranquilidad, consuelo en el llanto. Oh luz santísima: llena lo más íntimo de los corazones de tus fieles. Sin tu ayuda nada hay en el hombre, nada que sea inocente. Lava lo que está manchado, riega lo que es árido, cura lo que está enfermo. Doblega lo que es rígido, calienta lo que es frío, dirige lo que está extraviado. Concede a tus fieles que en Ti confían, tus siete sagrados dones. Dales el mérito de la virtud, dales el puerto de la salvación, dales el eterno gozo. Amén, Aleluya. |
miércoles, 1 de mayo de 2013
William Byrd. Veni Sancte Spiritus
Hoy proponemos una nueva versión de la secuencia Veni Sancte Spiritus, a que ayer nos referimos, en la versión que sobre ella compuso el músico del renacimiento inglés William Byrd.
martes, 30 de abril de 2013
Secuencia Veni Sancte Spiritus
Las invocaciones en la liturgia al Espíritu Santo son, al mismo tiempo, sencillas y profundas. Musicalmente se caracterizan por su bella sencillez; teológicamente por la riqueza de su contenida. Una de estas invocaciones es la Secuencia que se ha conservado en la Misa, antes de la proclamación del Evangelio: Veni Sancte Espiritus. Se trata de una oración que bien puede rezarse en todo momento, pero más que nunca en la expectación de la Iglesia. Que hoy nos sirva la secuencia gregoriana de plegaria musical.
Veni Sancte Spiritus et emite caelitus lucis tuae radium
Veni pater pauperum, veni dator munerum, veni lumen cordium. Consolator optime, dulcis hospes animae, dulce refrigerium. In labore requies, in aestu temperies, in fletu solatium. O lux beatissima, reple cordis intima tuorum fidelium. Sine tuo numine nihil est in homine, nihil est inoxium. Lava quod est sordidum, riga quod est aridum, sana quod est saucium. Flecte quod est rigidum, fove quod est frigidum, rege quod est devium. Da tuis fidelibus in te confidentibus, sacrum septenarium. Da virtutis meritum, da salutis exitum, da perenne gaudium. Amen, Alleluia. |
Ven Espíritu Santo y desde el cielo envía un rayo de tu luz.
Ven padre de los pobres, ven dador de las gracias, ven luz de los corazones. Consolador óptimo, dulce huésped del alma, dulce refrigerio. Descanso en el trabajo, en el ardor tranquilidad, consuelo en el llanto. Oh luz santísima: llena lo más íntimo de los corazones de tus fieles. Sin tu ayuda nada hay en el hombre, nada que sea inocente. Lava lo que está manchado, riega lo que es árido, cura lo que está enfermo. Doblega lo que es rígido, calienta lo que es frío, dirige lo que está extraviado. Concede a tus fieles que en Ti confían, tus siete sagrados dones. Dales el mérito de la virtud, dales el puerto de la salvación, dales el eterno gozo. Amén, Aleluya. |
lunes, 29 de abril de 2013
Mozart. Veni Sancte Spiritus
La liturgia del día ya nos va preparando para la culminación de la Pascua con el envío del Espíritu Santo. Es un aspecto no circunscrito a los cincuenta días de los que nos habla san Lucas, sino que forma parte esencial del misterio de la Pascua. Es el Espíritu Santo quien resucitó a Jesús de entre los muertos, y quien hace presente al Resucitado entre nosotros a lo largo de los siglos.
Vamos a escuchar una de las oraciones más venerables al Espíritu Santo: Veni Sancte Spiritus, en la versión que para ella compuso Mozart, que lleva el número 47 de su catálogo de Kegel. Es de notar que lo compuso en Viena, en 1768, cuando solo contaba con doce años de edad.
Vamos a escuchar una de las oraciones más venerables al Espíritu Santo: Veni Sancte Spiritus, en la versión que para ella compuso Mozart, que lleva el número 47 de su catálogo de Kegel. Es de notar que lo compuso en Viena, en 1768, cuando solo contaba con doce años de edad.
Veni, Sancte Spíritus!,
reple tuórum corda fidélium: et tui amóris in eis ignem accénde. Alleluia. |
Ven, oh Santo Espíritu!,
llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Aleluya. |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)