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viernes, 31 de marzo de 2017

Responsorio Ecce vidimus eum

En el capítulo 53 del Profeta Isaías encontramos el texto de este responsorio del Oficio del Viernes Santo. Se trata de uno de los cantos del siervo doliente, una profecía que habla del siervo de Dios que tomará sobre sí la expiación del pecado que ha conducido a la destrucción de Israel, abriendo su esperanza a la salvación. El texto se aplica a la Pasión de nuestro Señor Jesucristo de forma muy apropiada. El responsorio está construido en el quinto modo, con saltos cromáticos de gran belleza. Escuchamos una interpretación del coro de monjes de San Pedro de Solesmes.


Ecce vidimus eum non habentem speciem, neque decorem : aspectus eius in eo non est : hic peccata nostra portavit et pro nobis dolens : ipse autem vulneratus est propter iniquitates nostras: cuius livore sanati sumus.
V/ Vere languores nostros ipse tulit et infirmitates nostras ipse portavit.

Le vimos sin hermosura ni esplendor; nada conserva de su aspecto; llevó sobre sí nuestros pecados, y por nosotros sufre; fue herido por nuestras iniquidades. * Por sus llagas fuimos curados.
Verdaderamente llevó sobre sí nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores. * Por sus llagas.

domingo, 10 de julio de 2016

Solemes. Ordinario III

En honor de nuestro santo Padre Benito, escuchamos el Ordinario III de la Misa, cantado por el coro de monjes de Solesmes. Se trata de las partes fijas de la misa, es decir, Kyrie, Gloria, Sanctus y Agnus. Este Ordinario suele cantarse en las solemnidades.

jueves, 10 de julio de 2014

Solemes. Ordinario III

En honor de nuestro santo Padre Benito, escuchamos el Ordinario III de la Misa, cantado por el coro de monjes de Solesmes. Se trata de las partes fijas de la misa, es decir, Kyrie, Gloria, Sanctus y Agnus. Este Ordinario suele cantarse en las solemnidades.

viernes, 4 de abril de 2014

Responsorio Ecce vidimus eum

En el capítulo 53 del Profeta Isaías encontramos el texto de este responsorio del Oficio del Viernes Santo. Se trata de uno de los cantos del siervo doliente, una profecía que habla del siervo de Dios que tomará sobre sí la expiación del pecado que ha conducido a la destrucción de Israel, abriendo su esperanza a la salvación. El texto se aplica a la Pasión de nuestro Señor Jesucristo de forma muy apropiada. El responsorio está construido en el quinto modo, con saltos cromáticos de gran belleza. Escuchamos una interpretación del coro de monjes de San Pedro de Solesmes.


Ecce vidimus eum non habentem speciem, neque decorem : aspectus eius in eo non est : hic peccata nostra portavit et pro nobis dolens : ipse autem vulneratus est propter iniquitates nostras: cuius livore sanati sumus.
V/ Vere languores nostros ipse tulit et infirmitates nostras ipse portavit.

Le vimos sin hermosura ni esplendor; nada conserva de su aspecto; llevó sobre sí nuestros pecados, y por nosotros sufre; fue herido por nuestras iniquidades. * Por sus llagas fuimos curados.
Verdaderamente llevó sobre sí nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores. * Por sus llagas.

martes, 26 de marzo de 2013

Pange lingua proelium certaminis


El poeta latino Venancio Fortunato compuso dos himnos para venerar la reliquia de la Santa Cruz que llegó a Poitiers en tiempos de santa Radegunda. Estos himnos, Pange Lingua y Vexilla Regis, todavía hoy siguen siendo utilizados en la liturgia, como oraciones que expresan la grandeza del misterio de la Cruz. Hoy escucharemos el primero de ellos, en una grabación ya antigua del coro de monjes de San Pedro de Solesmes.




Crux fidelis, inter omnes
arbor una nobilis,
nulla talem silva profert
flore, fronde, germine,
dulce lignum dulce clavo
dulce pondus sustinens.

Pange, lingua, gloriosi
proelium certaminis
et super crucis trophaeo
dic triumphum nobilem,
qualiter redemptor orbis
immolatus vicerit.

De parentis protoplasti
fraude factor condolens,
quando pomi noxialis
morte morsu corruit,
ipse lignum tunc notavit,
damna ligni ut solveret.

Hoc opus nostrae salutis
ordo depoposcerat,
multiformis perditoris
arte ut artem falleret
et medelam ferret inde,
hostis unde laeserat.


Crux fidelis, inter omnes
arbor una nobilis,
nulla talem silva profert
flore, fronde, germine,
dulce lignum dulce clavo
dulce pondus sustinens.






Oh Cruz fiel, el árbol más noble de todos: ningún bosque produjo otro igual, ni en hoja, ni en flor ni en fruto; dulce madero, dulces clavos, que sostienen tan dulce peso.


Canta, lengua, la victoria del glorioso combate, y , frente al trofeo de la Cruz, relata su noble triunfo: el modo en que el Redentor del mundo, vence, al ser sacrificado.


Condolido el Creador por el engaño de Adán que, al morder del fruto dañino, incurrió en la muerte, él  mismo designó el madero que repararía los daños que había causado el primer árbol.


La economía de nuestra redención estaba pidiendo que, mediante un proyecto divino, se eludiera la astucia del traidor y la medicina se obtuviese del mismo lugar en donde el enemigo había causado la herida.

Oh Cruz fiel, el árbol más noble de todos: ningún bosque produjo otro igual, ni en hoja, ni en flor ni en fruto; dulce madero, dulces clavos, que sostienen tan dulce peso.