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sábado, 24 de agosto de 2013

Francisco Guerrero: Oh celeste medicina

Las canciones sagradas de francisco Guerrero son joyas casi desconocidas del repertorio musical renacentista hispano, centrado en el pulso espiritual del catolicismo frente a los protestantes. Hoy escucharemos una pieza característica de este momento, un canto eucarístico que lleva por título: Oh, celeste medicina. La interpretación corre a cargo del grupo La Colombina.


¡O, celestial medicina!
¡O, santo y dulçe manjar!
¡Sangre benigna!
¡Acertado errar!
¡Dichoso enfermar
que tuvo tal medio para sanar!

¿Quién pensó que, muerto Adán,
tal segundo Adán nasíese
y lo qu'él adoleciese
sanase con este pan?

¡O, carne y sangre divina!
¡O, santo y dulçe manjar!
¡Sangre benigna!
¡Acertado errar!
¡Dichoso enfermar
que tuvo tal medio
para sanar!

viernes, 19 de abril de 2013

Altísimo Señor

Durante el siglo XVI se hizo popular una canción cristiana, que hizo fortuna con el tiempo, y que hoy sigue siendo cantada en los más modernos arreglos musicales. Se titula "Altísimo Señor". El texto es un magnífico compendio pascual del significado de la Eucaristía: Cristo, el cordero sin mancha y el buen pastor, ofrece su vida por nosotros en el altar de la cruz.

Vamos a escuchar esta canción en la versión que de ella hizo el gran estudioso de la etnografía castellana Joaquín Díaz.


Altísimo Señor, que supiste juntar 
a un tiempo en el altar 
ser cordero y pastor. 
Quisiera con fervor amar y recibir 
a quien por mi quiso morir.

Cordero divinal por nuestro sumo bien 
inmolado en Salén, en tu puro raudal. 
De gracia celestial, lava mi corazón, 
que fiel te rinde adoración.

Suavísimo maná, que sabe a dulce miel 
ven, y del mundo vil nada me gustará. 
Ven y se trocará del destierro cruel 
con tu dulzura la amarga hiel.

Oh convite real, dó sirve el Redentor, 
al siervo del Señor comida sin igual; 
Pan de vida inmortal, ven a entrañarte en mí, 
y quede yo trocado a tí.