Dietrich Buxtehude es un compositor barroco alemán anterior a Bach, cuya obra le influyó considerablemente. Vamos a escuchar una obra de gran belleza, su Preludio y Fuga, con el número 149 de su catálogo, interpretada por la organista Marie Claire Alain.
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miércoles, 22 de junio de 2016
viernes, 30 de octubre de 2015
Buxtehude - Praeludio In G Minor BuxWV. 149
Dietrich Buxtehude es un compositor barroco alemán anterior a Bach, cuya obra le influyó considerablemente. Vamos a escuchar una obra de gran belleza, su Preludio y Fuga, con el número 149 de su catálogo, interpretada por la organista Marie Claire Alain.
lunes, 5 de octubre de 2015
Buxtehude - Praeludio In G Minor BuxWV. 149
Dietrich Buxtehude es un compositor barroco alemán anterior a Bach, cuya obra le influyó considerablemente. Vamos a escuchar una obra de gran belleza, su Preludio y Fuga, con el número 149 de su catálogo, interpretada por la organista Marie Claire Alain.
viernes, 19 de junio de 2015
Buxtehude. Laudate Pueri Dominum
Del barroco italiano pasamos al barroco alemán, en nuestro recorrido por las distintas versiones del Laudate pueri Dominum. Hoy escuchamos la versión de Dietrich Buxtehude, interpretada por el Ricercare Consort.
Laudate, pueri Dominum,
laudate nomen Domini. Sit nomen Domini benedictum, ex hoc nunc et usque in saeculum: a solis ortu usque ad occasum, laudabile nomen Domini. Excelsus super omnes gentes, Dominus super caelos gloria eius. Quis sicut Dominus, Deus noster, qui in altis habitat et humilia respicit in caelo et in terra? Suscitans a terra inopem, et de stercore erigens pauperem, ut conlocet eum cum principibus, cum principibus populi sui; qui habitare facit sterilem, in domo matrem filiorum laetantem. |
Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre: de la salida del sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. El Señor se eleva sobre todos los pueblos, su gloria sobre los cielos. ¿Quién como el Señor, Dios nuestro, que se eleva en su trono y se abaja para mirar al cielo y a la tierra? Levanta del polvo al desvalido, alza de la basura al pobre, para sentarlo con los príncipes, los príncipes de su pueblo; a la estéril le da un puesto en la casa, como madre feliz de hijos. |
viernes, 5 de junio de 2015
Buxtehude. Aleluya
En honor de san Bonifacio, apóstol de Alemania, vamos a escuchar un hermoso Aleluya perteneciente a la Cantata Der Herr ist mit mir, compuesto por un célebre músico alemán anterior a Bach: Dietric Buxtehude. La interpretación corre a cargo de la Orchestra Anima Eterna & Royal Consort, dirigidos todos por Jos van Immerseel.
sábado, 18 de octubre de 2014
Buxtehude - Praeludio In G Minor BuxWV. 149
Dietrich Buxtehude es un compositor barroco alemán anterior a Bach, cuya obra le influyó considerablemente. Vamos a escuchar una obra de gran belleza, su Preludio y Fuga, con el número 149 de su catálogo, interpretada por la organista Marie Claire Alain.
martes, 8 de julio de 2014
Buxtehude. Magnificat
El Magnificat es la oración que la Virgen María pronunció en el curso de su visita a su prima Isabel, tal como recoge el prólogo del Evangelio según san Lucas. Esta oración se ha venido repitiendo en la Iglesia todos los días al final de la jornada, como acción de gracias al Señor por todos sus dones. Muchos músicos han musicalizado el Magnificat. Hoy escuchamos la versión de Dietrich Buxtehude, en la versión de Szabóki Tünde (soprano), Heim Mercedes (alto), Keresztessy Péter (tenor) y Cser Péter (bajo), con el Coro de Cámara Victoria de Budapest, dirigidos todos por Farkas Mária.
Magnificat anima mea Dominum,
et exultavit spiritus meus in Deo salutari meo, quia respexit humilitatem ancillae suae. Ecce enim ex hoc beatam me dicent omnes generationes, quia fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen eius, et misericordia eius ad progenie in progenies timentibus eum. Fecit potentiam in brachio suo, dispersit superbos mente cordis sui, deposuit potentes de sede, et exaltavit humiles, esurientes implevit bonis, et divites dimisit inanes. Suscepit Israel puerum suum recordatus misericordiae suae, sicut locutus est ad patres nostros |
Proclama mi alma la grandeza del Señor, y se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador; porque ha puesto sus ojos en la humildad de su esclava, y por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es Santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hizo proezas con su brazo: dispersó a los soberbios de corazón, derribó del trono a los poderosos y enalteció a los humildes, a los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió vacíos. Auxilió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abraham y su descendencia por siempre. |
domingo, 11 de agosto de 2013
Buxtehude - Pange lingua gloriosi
Este domingo hemos escogido una obra católica de un compositor protestante: el himno Pange Lingua, de Dietrich Buxtehude. Es la obra número 91 de su catálogo. Esta afirmación necesita muchas matizaciones, porque los luteranos concedieron gran importancia a la veneración del Santísimo Sacramento, al menos durante la celebración de la Eucaristía, pues negaban su presencia real en la reserva. El resultado es una obra de gran poder melódico y rítmico. Lo escuchamos en la versión del grupo Theater of Voices, dirigido por Paul Hiller.
Pange, lingua, gloriosi
Córporis mystérium Sanguinísque pretiósi, Quem in mundi prétium Fructus ventris generósi Rex effúdit géntium. Nobis datus, nobis natus Ex intácta Vírgine, Et in mundo conversátus, Sparso verbi sémine, Sui moras incolátus Miro clausit órdine. In supremæ nocte coenæ Recumbens cum frátribus, Observata lege plene Cibis in legálibus, Cibum turbæ duodenæ Se dat súis mánibus. Verbum caro, panem verum Verbo carnem éfficit, Fitque Sanguis Christi merum, Et, si sensus déficit, Ad firmandum cor sincerum Sola fides súfficit. Tantum ergo Sacraméntum, Venerémur cérnui: Et antíquum documentum Novo cedat rítui; Præstet fides suppleméntum Sénsuum deféctui. Genitori Genitóque, Laus et iubilátio; Salus, honor, virtus quoque, Sit et benedíctio; Procedénti ab utróque Compar sit laudátio. Amen. |
Canta, oh lengua,
el misterio glorioso del cuerpo y de la Sangre preciosa que el Rey de las naciones Fruto de un vientre generoso derramó en rescate del mundo. Nos fue dado, nos nació de una Virgen sin mancha; y después de pasar su vida en el mundo, una vez propagada la semilla de su palabra, Terminó el tiempo de su destierro Dando una admirable disposición. En la noche de la Última Cena, Sentado a la mesa con sus hermanos, Después de observar plenamente La ley sobre la comida legal, se da con sus propias manos Como alimento para los doce. El Verbo encarnado, pan verdadero, lo convierte con su palabra en su carne, y el vino puro se convierte en la sangre de Cristo. Y aunque fallan los sentidos, Solo la fe es suficiente para fortalecer el corazón en la verdad. Veneremos, pues, Postrados tan grande Sacramento; y la antigua imagen ceda el lugar al nuevo rito; la fe reemplace La incapacidad de los sentidos. Al Padre y al Hijo sean dadas alabanza y gloria, Fortaleza, honor, poder y bendición; una gloria igual sea dada a aquel que de uno y de otro procede. Amén. |
viernes, 1 de febrero de 2013
Dulcis Iesu memoria: Dietrich Buxtehude
La Iglesia nos propone hacer cada primer viernes de mes una piadosa memoria al amor de Jesús, simbolizado en su Sagrado Corazón. Del siglo XII proviene un himno, atribuido comúnmente a san Bernardo de Claraval, que expresa de forma conmovedora el amor de Dios a los hombres en Jesús, nuestro Salvador.
Del himno gregoriano existen diversas versiones posteriores. Hoy hemos escogido la de un autor del barroco alemán anterior a Bach, Dietrich Buxtehude (1637-1707). A pesar de que es más conocido por su obra de órgano, también compuso cantatas. Con él, alcanza la música protestante una calidad comparable a la anterior polifonía católica, y abrirá el camino que desembocará en Juan Sebastian Bach.
Generalmente se interpreta, tanto en la liturgia católica como en las composiciones artísticas, una versión reducida de este himno. Con todo, proponemos también el texto completo de este himno, con su traducción, para poder saborear no sólo escuchando la serena música de Buxtehude, sino meditando y orando en el amor de Jesús.
Dans vera cordis gaudia Sed super mel et omnia Eius dulcis praesentia. Nil canitur suavius Nil auditur iucundius Nil cogitatur dulcius Quam Jesus Dei Filius. Iesu, spes paenitentibus Quam pius es petentibus Quam bonus Te quaerentibus Sed quid invenientibus? Iesu dulcedo cordium Fons vivus lumen mentium Excedens omne gaudium Et omne desiderium. Nec lingua valet dicere Nec littera exprimere Expertus potest credere Quid sit Iesum diligere. Iesu Rex admirabilis Et triumphator nobilis Dulcedo ineffabilis Totus desiderabilis. Mane nobiscum Domine Et nos illustra lumine Pulsa mentis caligine Mundum reple dulcedine. Quando cor nostrum visitas Tunc lucet ei veritas Mundi vilescit vanitas Et intus fervet Caritas. Iesum omnes agnoscite Amorem eius poscite Iesum ardenter quaerite Quaerendo in ardescite. Iesu flos matris Virginis Amor nostrae dulcedinis Tibi laus honor numinis Regnum beatitudinis. Iesu summa benignitas Mira cordis iucunditas In comprehensa bonitas Tua me stringit Caritas. Iam quod quaesivi video Quod concupivi teneo Amore Iesu langueo Et corde totus ardeo. O Iesu mi dulcissime Spes suspirantis animae Te quaerunt piae lacrymae Et clamor mentis intimae. Sis, Iesu, nostrum gaudium, Qui es futurus praemium: Sit nostra in te gloria Per cuncta semper saecula. Amen. | Es dulce el recuerdo de Jesús,
que da verdaderos gozos del corazón
pero cuya presencia es dulce
sobre la miel y todas las cosas.
Nada se canta más suave,
nada se oye más alegre,
nada se piensa más dulce
que Jesús el Hijo de Dios.
Jesús, esperanza para los penitentes,
qué piadoso eres con quienes piden,
qué bueno con quienes te buscan,
pero ¿qué con quienes te encuentran?
¡Oh Jesús!, dulzura de los corazones,
fuente viva, luz de las mentes
que excede todo gozo
y todo deseo.
Ni la lengua es capaz de decir
ni la letra expresar.
El experto puede creer
que Jesús sea amado.
¡Oh Jesús! rey admirable
y triunfador noble,
dulzura inefefable
todo deseable.
Permanece con nosotros, Señor,
ilumínanos con la luz,
expulsa la tiniebla de la mente
llena el mundo de dulzura.
Cuando visitas nuestro corazón
entonces luce para él la verdad,
la vanidad del mundo se deprecia
y dentro hierve la Caridad.
Conoced todos a Jesús,
invocad su amor
buscad ardientemente a Jesús,
inflamaos buscando.
¡Oh Jesús! flor de la madre Virgen,
amor de nuestra dulzura
a ti la alabanza, honor de majestad divina, Reino de la felicidad.
¡Oh Jesús! suma benevolencia,
asombrosa alegría del corazón
al expresar tu bondad
me aprieta la Caridad.
Ya lo que busqué veo,
lo que deseé tengo
en el amor de Jesús languidezco
y en el corazón me abraso todo.
¡Oh Jesús, dulcísimo para mí!,
esperanza del alma que suspira
te buscan las piadosas lágrimas
y el clamor de la mente íntima.
Sé nuestro gozo, Jesús,
que eres el futuro premio:
sea nuestra en ti la gloria
por todos los siglos siempre. Amén.
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