jueves, 31 de enero de 2013

Canción eucarística de Francisco Guerrero


Junto con Morales y Victoria, Francisco Guerrero (1528-1599) es el tercer gran compositor musical del Renacimiento español. Trabajó diversas catedrales andaluzas, terminando sus días como maestro de coro de la catedral del Sevilla. La obra que proponemos hoy es una canción sacra de tema eucarístico, cuyo texto está muy en línea con la poesía sagrada del Siglo de Oro español: antes de comer a Dios, bueno es pensar quién es Dios y quién soy yo.



Antes que comáis a Dios
en este sacro manjar,
alma, será bien pensar
quién es Dios y quién soys vos.

Antes qu'en vuestra posada
reçibáis al Rey del çielo,
vivid, alma, con reçelo,
si estáis bien aparejada.

Y pues recibís a Dios,
en este sacro manjar,
alma, será bien pensar
quién es Dios y quién soys vos.

miércoles, 30 de enero de 2013

Cristóbal de Morales: Pecantem me quotidie


Si ayer proponíamos el responsorio Pecantem me quotidie de Carlo Gesualdo, proponemos hoy el mismo responsorio, pero con música del compositor del renacimiento hispano Cristóbal de Morales. Morales vivió en la primera mitad del siglo XVI. Él introdujo las técnicas polifónicas flamencas del siglo XV, y será el gran precursor tanto de Palestrina como de Tomás Luis de Victoria. La pieza que escuchamos hoy es de una gran serenidad, a lo cual contribuye sin duda su ritmo pausado. La interpretación corre a cargo del Coro de Cámara de Madrid, en una grabación tomada en directo en un concierto en la Iglesia de San Miguel de Madrid.


Peccantem me quotidie,
et non poenitentem,
timor mortis conturbat me.
Quia in inferno nulla est redemptio,
miserere mei, Deus, et salva me.
Al pecar cada día y no convertirme,
me estremece el temor a la muerte.
Ya que en el infierno
no es posible la redención,
ten piedad de mí, Dios mío, y sálvame.

martes, 29 de enero de 2013

Carlo Gesulado: Pecantem me quotidie

El Oficio de Difuntos es una composición litúrgica llena de piezas extremadamente conmovedoras. Hoy hemos elegido una de ellas, el responsorio del tercer nocturno de Maitines: Peccantem me quotide.

Peccantem me quotidie,
et non poenitentem,
timor mortis conturbat me.
Quia in inferno nulla est redemptio,
miserere mei, Deus, et salva me.
Al pecar cada día y no convertirme,
me estremece el temor a la muerte.
Ya que en el infierno
no es posible la redención,
ten piedad de mí, Dios mío, y sálvame.

El autor de la versión que hoy proponemos es uno de los músicos más geniales y controvertidos del Renacimiento: Carlo Gesualdo, Príncipe de Venosa (1566-1613). Su vida estuvo marcada por el adulterio de su esposa, María de Ávalos, su bárbaro asesinato; su posterior nuevo matrimonio, envuelto con sus propias infidelidades, y las desmedidas penitencias que se impuso al final de su vida. De sus propias experiencias vitales brota una música conmovedora, sobre un texto que urge a la conversión, ante el recuerdo de la propia muerte.



lunes, 28 de enero de 2013

Adoro te devote. Santo Tomás de Aquino

Hoy celebra la Iglesia la memoria de Santo Tomás de Aquino. No sólo nos dejó una obra teológica admirable; la santidad de este hombre la podemos contemplar en la piedad que fluye de sus plegarias, especialmente las dedicadas a la adoración de Jesucristo en el Sacramento de la Eucaristía. Santo Tomás compuso todo un Oficio y una Eucaristía, que todavía hoy rezamos y que nos ayudan no sólo a comprender sino, sobre todo, a venerar el misterio de Dios, entregado a nosotros por amor.

Uno de sus himnos en alabanza de la Santísima Eucaristía es el popular Adoro te devote




Adoro te devote, latens Deitas,
Quae sub his figuris vere latitas:
Tibi se cor meum totum subiicit,
Quia te contemplans totum deficit.


Visus, tactus, gustus in te fallitur,
Sed auditu solo tuto creditur.
Credo quidquid dixit Dei Filius:
Nil hoc verbo Veritatis verius.

In cruce latebat sola Deitas,
At hic latet simul et humanitas;
Ambo tamen credens atque confitens,
Peto quod petivit latro paenitens.

Plagas, sicut Thomas, non intueor;
Deum tamen meum te confiteor.
Fac me tibi semper magis credere,
In te spem habere, te diligere.

O memoriale mortis Domini!
Panis vivus, vitam praestans homini!
Praesta meae menti de te vivere
Et te illi semper dulce sapere.

Pie pellicane, Iesu Domine,
Me immundum munda tuo sanguine.
Cuius una stilla salvum facere
Totum mundum quit ab omni scelere.

Iesu, quem velatum nunc aspicio,
Oro fiat illud quod tam sitio;
Ut te revelata cernens facie,
Visu sim beatus tuae gloriae.
Amen.
Te adoro con devoción, Dios,  escondi-do, oculto verdaderamente bajo estas apariencias. A Ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte.

Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto; pero basta el oído para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios: nada es más verdadero que esta Palabra de verdad.
En la Cruz se escondía sólo la Divinidad, pero aquí se esconde también la Humanidad; sin embargo, creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidió aquel ladrón arrepentido.
No veo las llagas como las vio Tomás pero confieso que eres mi Dios: haz que yo crea más y más en Ti, que en Ti espere y que te ame.

¡Memorial de la muerte del Señor! Pan vivo que das vida al hombre: concede a mi alma que de Ti viva y que siempre saboree tu dulzura.

Señor Jesús, Pelícano bueno, límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero.

Jesús, a quien ahora veo oculto, te ruego, que se cumpla lo que tanto ansío: que al mirar tu rostro cara a cara, sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.

domingo, 27 de enero de 2013

Gran Señor, Rey Fuerte

De alguna manera, el tiempo litúrgico hasta el 2 de febrero, Fiesta de la Presentación del Señor, es una continuación del tiempo de Navidad. El Señor se nos manifiesta en Jesús como Salvador, como Dios Fuerte, y como Hombre amigo de los hombres. Es un mensaje lleno de paz y de esperanza.
Este domingo proponemos un fragmento de la primera parte de la Cantata de Navidad de Bach, un aria para bajo que se titulo Grosser Gott, Starker König: Gran Señor, Rey Fuerte. Que él nos bendiga este domingo, en el que leemos su manifestación como cumplimiento de las promesas en su sinagoga de Nazaret.


viernes, 25 de enero de 2013

Polifonía barroca para la Conversión de san Pablo

Como propuesta musical y de la meditación para este día, hemos recurrido a una pieza del compositor inglés Peter Philips, titulada Tu es Vas electionis. Este compositor inglés vivió entre 1560 y 1628, es decir, los más duros años de la persecución contra los católicos por parte de la reina Isabel I. Su primera formación musical la recibió en la Catedral de San Pablo de Londres, coincidiendo con William Byrd. En 1582 abandonó Inglaterra a causa de su catolicismo, y se dirigió a Flandes, donde trabajó bajo la protección del gobierno español.



Tu es vas electionis, 
sancte Paule Apostole, 
prædicator veritatis
in universo mundo: 

Per quem omnes Gentes
cognoverunt gratiam Dei.
Intercede pro nobis ad Deum,
qui te elegit,
ut digni efficiamur gratia Dei.

Tú eres un instrumento elegido,
Santo Apóstol Pablo,
Predicador de la verdad
por todo el mundo.

Por quien todos los pueblos
conocieron la gracia de Dios.
Intercede por nosotros ante Dios,
que te eligió,
para que merezcamos la gracia de Dios.


jueves, 24 de enero de 2013

Vísperas de Rachmaninov

Entre el 18 y 25 de enero celebra la Iglesia una semana de oración con el especial propósito de pedir al Señor por la Unidad de la Iglesia. Las disputas humanas a través de los siglos han conducido a que los cristianos estemos separados en diversas confesiones; algunas veces por comprensiones divergentes del misterio cristiano, muchas otras a causa del pecado y la discordia humana.

La Iglesia Ortodoxa es, después de la Católica, la corriente más numerosa del cristianismo. Con ellos compartimos el credo, los sacramentos y la sucesión apostólica. No nos han separado tanto algunos pequeños temas, más forma de expresión que de fondo doctrinal, cuanto los enfrentamientos entre el oriente y el occidente. Sin embargo, no sólo su fondo doctrinal, sino también su tradición espiritual es de tal riqueza, que podríamos decir que constituye el segundo pulmón, junto a la tradición católica, del Cuerpo de la Iglesia.

Podríamos escribir mucho acerca de la tradición musical de la Iglesia Ortodoxa. Sin embargo, como sugerencia para la oración en este Semana de Oración hemos escogido una obra moderna, que tal vez es la más bella de la música litúrgica rusa: las Vigilias de toda la Noche del célebre compositor Sergei Rachmaninov.


Compuso esta obra en 1915, cuando Europa se desangraba en una de las más brutales guerras que haya padecido la humanidad. Rachmaninov había abandonado en ese momento la práctica religiosa. El fragmento cuya audición proponemos es el nª 2, que cuyo texto está tomado del salmo 103 Bendice, alma mía, Señor. Se trata de una alabanza al Señor, creador de todo, que musicalmente se desarrolla por una voz mezzo soprano sobre un coro grave. La belleza del fragmento me sedujo, desde que hace muchos años lo esuché por primera vez como sintonía de un programa de radio sobre la música litúrgica rusa.



 (Pronunciation)
Blagoslovi, dushe moya, Ghospoda,
blagosloven yesi, Ghospodi.
Ghospodi Bozhe moy, vozvelichilsia yesi zelo.
Blagosloven yesi, Ghospodi.
Vo ispovedaniye i v velelepotu obleklsia yesi.

Blagosloven yesi, Ghospodi.
Na gorah stanut vodi.
Divna dela Tvoya, Ghospodi.
Posrede gor proydut vodi.
Divna dela Tvoya, Ghospodi.
Fsia premudrostiyu sotvoril yesi.
Slava Ti, Ghospodi, sotvorivshemu fsia.

 (Traducción)
Bendice, alma mía, al Señor,
 ¡Dios mío, qué grande eres!
Te vistes de belleza y majestad.
Bendice, alma mía, al Señor.
La luz te envuelve como un manto.

Bendice, alma mía, al Señor
Las aguas se posaron sobre las montañas.
Qué admirables son tus obras, oh Señor.
Las aguas fluyen entre los montes.
Qué admirable son tus obras, Señor,
todas las hiciste con Sabiduría.
Gloria a ti, Señor, que has creado todo.